Alicia Giménez-Bartlett: «No me siento pionera de nada, ni me gustan todas las mujeres que escriben»
En una feria del libro de Italia, dos lectoras se acercaron a Alicia Giménez Bartlett para que les firmara ejemplares de una de sus novelas negras protagonizadas por Petra Delicado.
Nerviosas, empezaron a discutir delante de ellas. «Díselo, tú», decía una. «No, díselo tú», contestaba la otra nerviosa. «¡Decirme qué!», acabó por sentenciar la escritora, que miraba divertida aquella escena. «¡Por qué has casado a Petra, con lo bien que estaba como mujer independiente!», exclamaron al unísono las italianas. «Para ellas Petra es como una amiga.
La viven como una persona real.
Yo estaba fascinada», comenta Giménez Bartlett, agradecida del impacto que ha tenido su célebre personaje en miles de personas.–¿Es un personaje que ahora pertenece casi más a los lectores que a usted?–Lo sienten muy suyo.
Hay veces que se te acercan mujeres y te dicen que leían tus novelas cuando tenían cáncer de mama y que estas historias conseguían hacerlas reír.
Eso te impacta mucho.
Tengo correspondencia con algunos lectores y son amigos míos.
Tengo un señor que viene año a año desde hace 30 a la Feria de Madrid a que le firme la nueva novela. «Alicia, ¡todavía estoy vivo!», me dijo la última vez.
Agradezco mucho esos momentos.–Ahora regresa con 'Bajo el cielo infernal' (Destino), novela que arranca con la muerte de un jesuita en el barrio de La Mina de Barcelona. ¿La Iglesia es un tema que le interese especialmente?–La Iglesia siempre me ha interesado como tema.
Me parece fascinante, por ejemplo, que ni siquiera un juez pueda romper el secreto de confesión, aunque un asesino reconozca los hechos al cura.
Era algo que me interesaba explorar.
Esto parece algo sorprendente en pleno siglo XXI.
También me parece fascinante toda su liturgia y su capacidad de permanencia en el tiempo a pesar de todos los cambios sociales.
A un autor, si no le interesa el tema, es imposible que lo haga interesante para los demás.–La Mina, como escenario, también coge mucho protagonismo, un lugar muy prejuiciado por su fama de barrio conflictivo y marginal–Es cierto, hay un claro problema de drogas en el barro, y está un poco dejada a la mano de Dios por el Ayuntamiento, pero también hay mucha gente honrada y trabajadora que parece estar estigmatizada por esta fama.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.