La inflación se dispara en la eurozona, con España a la cabeza de los grandes, y augura más subidas de tipos
La guerra desatada por los EE.UU. e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, un conflicto que sigue activo y sin visos de que vaya a terminar pronto, ha causado una espiral inflacionista que amenaza con poner de rodillas a toda la eurozona y obligar al Banco Central Europeo (BCE) a sacrificar el crecimiento por la vía de endurecer drásticamente el acceso al crédito, pero en ninguna de las grandes economías del euro ese terremoto está teniendo efectos tan devastadores como en España.
Así lo confirman los últimos datos de IPC publicados por Eurostat (la oficina estadística de la Comisión Europea), que fijan el avance de precios en nuestro país el mes pasado en el 4,5% comparado con agosto de 2025, mientras que para el conjunto de la eurozona el dato quedó en un +3,3%.Esto no puede sorprender a nadie, pues hace apenas unos días el Instituto Nacional de Estadística fijó el IPC de nuestro país en un +4,3% interanual (el resultado de Eurostat es dispar porque utiliza el indicador armonizado, que sirve para comparar entre países), la mayor cifra desde febrero de 2023, cuando nuestra economía aún estaba inserta en lo peor de la espiral inflacionista que siguió a la invasión rusa de Ucrania.
Casi un lustro después, la historia se repite, pues ya entonces España fue el país que sufrió de una manera más rápida el contagio de la crisis desde la energía hacia el resto de la economía, aunque en los meses siguientes el dato nacional fue convergiendo con la media de la eurozona.
Está por ver qué sucede esta vez.
En agosto, la brecha de inflación entre nuestro país y el resto de la eurozona fue de 1,2 puntos, en lo que supone ampliar una brecha que en julio estaba en un punto.
Si se analizan países por separado, solo Bulgaria (+5,1%), Chipre (+5,2%) y Lituania (+5,8%) registraron datos peores el mes pasado, mientras que las grandes economías del euro lograron contener la escalada inflacionaria de manera mucho más eficaz, con un +2,9% en Alemania, un +2,7% en Francia y un +3,2% en Italia.
Sea como fuere, ese 3,3% de inflación media en los países del euro es una cifra que está muy lejos del 2% que el BCE recomienda para aprovechar el impulso económico sin comprometer la estabilidad de precios, hecho que dará argumentos a su consejo de gobierno para aplicar otra subida de los tipos de interés después de la que ya acometió el pasado mes de julio, que fue la primera desde 2023 y supuso poner fin a tres años de acceso fácil al crédito.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.