El Alcázar de Sevilla modifica el proyecto de restauración del Cenador de Carlos V para reponer todas las cubiertas
El gran proyecto de recuperación patrimonial del Real Alcázar de Sevilla profundiza —y alarga— su proceso de restauración.
Se trata del Cenador de Carlos V , un emblemático monumento de un valor histórico incalculable que actualmente constituye el único espacio clausurado de todo el recinto palaciego debido a su mal estado, cuyas labores se intensifican de cara a la fase definitiva de las obras.Se dice que el 11 de marzo de 1526, el emperador y su esposa, Isabel de Portugal, pasaron su noche de bodas en este pabellón renacentista que este año ha cumplido cinco siglos y que no ha podido ser pieza clave de los fastos de la efeméride al encontrarse en restauración, con unos plazos de finalización que se extendían hasta marzo de 2027.
Sin embargo, el crucial proceso de rehabilitación en el que se halla inmerso desde finales del pasado mes de marzo este espacio de recreo se ha visto obligado a retrasarse por cuestiones de relevancia para la conservación a medio y largo plazo que se han ido descubriendo conforme han ido avanzando las labores.Como informó ABC en julio, la pudrición de sus vigas es responsable de ello, algo que podía suponer unos meses más de obras.
En ese sentido, este mes se ha aprobado la modificación y ampliación del proyecto para extenderlo a la totalidad de la cubierta principal.
La decisión tomada por el Ayuntamiento supone un aumento de 271.867,60 euros en el presupuesto de las obras, que alcanzan ahora los 2.190.833,60 euros (IVA incluido) y que renovarán de forma integral el cenador.Se sustituirán los elementos irrecuperables debido a la pudrición de las cubiertas por robustas vigas de madera de castañoLa intervención completa, liderada por la arquitecta Lola Robador y acometida por la UTE Conservación y Restauración de Bienes Culturales S.L. y Estudios y Ejecuciones S.A., avanza con paso firme pese a las dificultades e imprevistos mencionados, adaptándose a los mismos.
Las obras permitirán devolver por fin su esplendor original al espacio integrado dentro del Patrimonio Mundial del Alcázar, restaurando la armonía que existía entre la arquitectura de este singular espacio y su histórico jardín.
Al respecto de estos retrasos forzados, ya apuntó Robador en verano que las prisas no son buenas consejeras, ya que «esta obra interesa hacerla bien y hay que arreglar sus dolencias para que dure muchos años».En ese sentido, los últimos avances en la obra de este mismo mes de octubre confirman que el desmontaje inicial de uno de los faldones de la cubierta principal obligó a ampliar la intervención a los tres restantes.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.