Carolina Trinidad Morera, experta en IA de PayFit: «La clave no es preguntarse si la IA puede hacer una tarea, sino qué ocurre si se equivoca»
La inteligencia artificial se consolida como una herramienta cada vez más presente en el ámbito laboral, donde su uso continúa creciendo tanto entre los profesionales como en las empresas.
En España, un 63% de los trabajadores ya emplea estas tecnologías, mientras que más del 36% de las compañías recurren a la IA para automatizar procesos operativos, según datos de InfoJobs .
Esta evolución está transformando la forma de trabajar de las organizaciones, que encuentran en estas soluciones una oportunidad para agilizar tareas, optimizar recursos y mejorar la gestión diaria de sus equipos.PayFit es un ejemplo de esta tendencia.
La compañía ofrece una solución tecnológica basada en la nube para gestionar las nóminas y los recursos humanos, dirigida especialmente a pequeñas y medianas empresas.
Su plataforma ha evolucionado desde el software de gestión tradicional hasta incorporar una inteligencia artificial contextual propia, que desempeña un papel fundamental en sus funcionalidades y en la automatización de procesos.
Carolina Trinidad Morera, Product Management en PayFit , analiza este cambio y el impacto de la IA en la gestión empresarial durante una entrevista con ABC de Sevilla.- Más allá del revuelo mediático sobre los chatbots y los generadores de texto, ¿qué tareas ejecuta ya la IA con solvencia en las empresas y en cuáles sigue siendo necesaria la supervisión humana?- La IA ya ofrece resultados sólidos en tareas frecuentes, acotadas y verificables: clasificar información, extraer datos de documentos, resumir, preparar un primer borrador, generar informes o detectar anomalías.
También puede ejecutar acciones sencillas cuando trabaja dentro de un sistema con reglas y permisos claros.
En Payfit, por ejemplo, la aplicamos para ayudar a detectar posibles anomalías, preparar análisis de RR.
HH. o responder dudas contextualizadas.
La supervisión humana sigue siendo imprescindible cuando existe ambigüedad, una excepción normativa o una decisión con impacto económico, legal o personal.
La clave no es preguntarse si la IA puede hacer una tarea, sino qué ocurre si se equivoca.- Superada la fiebre inicial por el prompt engineering, ¿qué competencia marca hoy la diferencia en un profesional no informático que quiere utilizar la IA como ventaja competitiva?- La capacidad de formular bien el problema.
Un buen profesional no se limita a pedir una respuesta; sabe dividir el trabajo, aportar el contexto adecuado, definir qué significa un resultado correcto y comprobarlo.
También identifica qué parte conviene automatizar y cuál exige criterio humano.
El conocimiento del negocio cobra, de hecho, más valor; cuanto mejor entiende una persona el proceso, sus excepciones y sus riesgos, mejor puede dirigir a la IA.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.