Wearables inteligentes: la tecnología que está entrando silenciosa en las empresas españolas
Hay tecnologías que llegan haciendo ruido y tecnologías que simplemente aparecen un día en la mochila de un compañero de trabajo.
Los wearables inteligentes con inteligencia artificial pertenecen claramente a la segunda categoría.
Sin grandes presentaciones corporativas ni procesos de adopción masivos, estos dispositivos han ido apareciendo en despachos, salas de reuniones y visitas a clientes de empresas españolas de todos los tamaños.
Este fenómeno responde a una necesidad real que ninguna otra herramienta había resuelto del todo, capturar lo que ocurre en una reunión presencial sin que nadie tenga que estar pendiente de tomar notas.
Marcas como Plaud han encontrado en el entorno corporativo su aplicación más natural.
Su propuesta de Plaud para empresas parte de un principio simple, grabar cualquier reunión, transcribir en más de 112 idiomas y entregar un resumen ejecutivo en minutos, sin que nadie tenga que escribir nada.
Una adopción que no avisa A diferencia de otros proyectos de transformación digital, que requieren aprobación de comités, formación de equipos y presupuestos específicos, los wearables de IA están entrando en las empresas españolas de forma casi individual.
Un abogado que los descubre en una feria tecnológica, un director comercial que los ve recomendados en LinkedIn o un consultor que los recibe como sugerencia de un cliente internacional.
Este patrón de adopción tiene una lógica clara, el dispositivo no requiere integración con sistemas internos, no necesita aprobación del departamento de IT y su coste unitario está por debajo de lo que muchas empresas gastan en una licencia de software mensual.
La barrera de entrada es prácticamente inexistente.
Qué hace diferente a un wearable con IA respecto a una app de transcripción La pregunta más frecuente cuando alguien descubre esta categoría de producto es inevitable. ¿No hace lo mismo que Teams o Zoom con la transcripción activada? La respuesta es no, y la diferencia es importante.
Las aplicaciones de transcripción integradas en plataformas de videollamada solo funcionan en reuniones online.
No capturan lo que ocurre cuando un equipo comercial visita a un cliente, cuando un abogado tiene una consulta presencial, cuando un médico atiende a un paciente en consulta privada o cuando un equipo de dirección se reúne alrededor de una mesa sin ordenadores abiertos.
El wearable resuelve exactamente ese caso de uso, los dispositivos capturan el audio de cualquier entorno, procesan la conversación con IA y entregan en minutos un documento estructurado con los puntos clave, los compromisos adquiridos y las tareas pendientes.
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