Clark y Bueckers, némesis de la EE.UU. del 70-0
Una nueva generación pelea por los mismos objetivos que las pasadas: continuar en la cima del mundo.
Estados Unidos afronta un leve relevo en la selección femenina absoluta de baloncesto, con Kara Lawson al frente del banquillo, para dominar la escena como ha hecho en los últimos veinte años.
Nadie las tose.
Veremos, si es que se produce, cuándo caen y bajo qué circunstancias.
Seguir leyendo El reverso de Clark y Bueckers se llama Sabrina Ionescu.
Estadounidense con ancestros rumanos, a sus 28 años la base de las Liberty ya es campeona de la WNBA (2024).
Es otra número uno, la que se suponía que vendría a cambiar la historia del baloncesto estadounidense hasta que aparecieron las otras dos.
Siendo una magnífica jugadora, ha visto a dos chicas más jóvenes adelantándola por la derecha en términos de selección nacional.
Siendo de ésas que ha roto barreras y se ha visto en promociones con los hombres, como aquel reto junto a Stephen Curry en un All-Star, las miradas no se han parado en ella.
15,1 puntos esta temporada en un conjunto superexigente, donde la competencia se llama Marine Johannès (la francesa es de las mejores del mundo), no le han servido para verse en la lista del Mundial.
Sin hueco, la cara amarga de EE.UU. a pesar de su calidad y su importante exposición pública.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en as.com — el contenido pertenece a Diario AS.