Condenado por atar, pegar y amenazar a su exmujer: «Quiero verte chorrear sangre como un trofeo de venado»
La Audiencia Provincial de Córdoba ha condenado a una pena que suma cuatro años y dos meses de cárcel a un acusado de agredir en tres ocasiones a su exmujer , amenazarla de muerte y golpear a su hijo menor.
El procesado amordazó a su exesposa e intentó suicidarse delante de ella para «dejarla marcada de por vida».
Al haber cumplido ya la mitad de la pena (prisión preventiva), el encausado queda en libertad provisional, si bien no podrá acercarse a la víctima y sus vástagos hasta la firmeza del fallo.La Audiencia, por otro lado, lo ha absuelto de los delitos de asesinato en grado de tentativa, trato degradante, maltrato habitual en el ámbito de la violencia doméstica y detención ilegal.
Cabe recordar que el procesado se enfrentaba a una pena total que sumaba cerca de 30 años de prisión , que han quedado reducidos a los cuatro citados.
Según la sentencia, a la que ha tenido acceso ABC, el acusado y la denunciante mantuvieron una relación durante seis años y medio, fruto de la cual nacieron dos hijos, de 5 y 3 años en el momento de los hechos.En febrero de 2024, el inculpado «le dio dos guantazos» a su pareja porque sospechaba que esta le era infiel.
En otra ocasión, la agredrió con un destornillador y le clavó una navaja , aunque no llegó a causarle ninguna herida por la ropa que llevaba puesta.
A finales de ese mes, la mujer comunicó al procesado que quería finalizar la relación.
Ese mismo día, iban a ir a una vivienda que tenían en el campo, si bien la mujer cambió de opinión «por miedo a que le pusiera pasar algo a ella y los niños».
No obstante, el inculpado la obligó a montarse en el coche y, durante el camino, «le iba dando bofetadas y luego besos , a la vez que le decía que la quería ver chorreando sangre como un trofeo de venado», recoge la sentencia.
Cuando llegaron al campo, la mujer, aterrorizada, trató sin éxito de pedir ayuda a un vehículo que pasaba, mientras su pareja le pedía que le enseñara el teléfono , a la vez que le decía que era «una puta, zorra y guarra».Ya en la casa, el acusado obligó a la mujer a que se sentara en la cocina. «Le puso un cuchillo de 16 centímetros de hoja en el cuello, mientras le exigía que le mostrase el móvil; si no, le iba a cortar el cuello delante de los niños», recoge la resolución.Ahorcarse «para que me vean los niños»Después, el encausado ató a la víctima a una silla por las muñecas y le puso un trapo en la boca.
A continuación, le dijo que se iba a colgar de una lámpara, que se iba a suicidar con la barandilla de la escalera, «para que los niños lo vieran ahoracado», pero no logró su propósito.
Después, la amenazó con ahorcarla a ella.
Tras forcejear, la mujer consiguió soltarse y salió a la calle a pedir ayuda.
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