Jordi Reche, experto en comunicación no verbal: «La expresión de la cara, la forma de andar y la ropa es lo que más influye en una primera impresión»
«Solo necesitamos 0,1 segundos para generarnos la primera impresión de algo o de alguien».
Con esta frase, Jordi Reche enseña que la idea que las personas nos formamos sobre el exterior se crea de forma fugaz.
Basta con una mirada rápida para tener una opinión sencilla pero enraizada en nuestro cerebro sobre algo que apenas conocemos.
El escritor y conferenciante especializado en lenguaje no verbal se ha sentado en el podcast ' Focus ON ' para darle valor a esta experiencia que vivimos a diario y que nos ayuda a entender el mundo y las personas que nos rodean.
Si bien un vistazo rápido no nos da una idea fiable de la realidad que tenemos delante, si nos dice cómo empezar a afrontarla.
Especialmente, explica que esto tiene un poder asociado.
Si conoces cómo funciona una primera impresión, también entiendes cómo moldearla a tu favor o, al menos, no en tu contra.
Puedes imponer a otras personas lo que piensan sobre ti sin decir una sola palabra, sólo utilizando tus gestos, tu ropa o tu postura, entre otras cosas que Jordi comparte. «La expresión de tu rostro, así como la arquitectura del mismo, tu manera de andar y la ropa son los tres elementos que más influyen en una primera impresión», comenta durante el programa.«Solo necesitamos 0,1 segundos para generarnos la primera impresión de algo o de alguien» Jordi Reche Experto en lenguaje no verbalLos factores que construyen una primera impresión en tu propio cerebro y en el de los demás sobre ti, son estos tres: cara, postura y ropa .
Son los tres aspectos de una persona que se ven cuando te la encuentras por primera vez, mucho antes de su voz, sus opiniones y otra información sobre su personalidad.
Cuida las expresiones facialesJordi Reche se detiene a explicar el factor 'cara', que es el que más dudas genera en sus conferencias. «Claro, tú no puedes cambiar arquitectura de tu rostro», reconoce.
Uno no puede cambiar si tiene poca distancia entre el párpado y la ceja, o las facciones muy marcadas, o las comisuras de los labios hacia abajo, que son características que «inconscientemente generan una mayor desconfianza». «Esto no lo puedes cambiar o como mínimo no lo puedes cambiar en un cuarto de hora», tal vez ni lo quieras cambiar porque son rasgos que te gustan.
Lo que sí puedes controlar es «tu expresión», cómo colocas los músculos para transmitir ilusión, contrariedad o cansancio.Las expresiones del rostro sí se pueden controlar y, así, utilizar para mejorar la primera imprsión que otros tienen de nosotros. « Sobre todo cuando eres una figura de autoridad » conviene controlar las expresiones de enfado, alegría o aburrimiento, entre otras.«No puedes cambiar la arquitectura de tu rostro.
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