China está obligando a cortar a parejas. Eso sí: sólo si uno de los dos es una IA
'Her', la cinta de 2013 dirigida por Spike Jonze, nos permitió asomarnos a un futuro en el que sería posible llevar una inteligencia artificial en el bolsillo.
En el móvil, concretamente.
Una con la que poder hablar, preguntarle cosas y hasta enamorarnos .
En 2026 ya estamos en ese futuro , con una IA en el bolsillo con la que hablar, fantasear y hasta cumplir sus consejos para realizar acciones que van desde cocinar hasta suicidarnos .
Hablar con una IA se ha convertido en una válvula de escape para muchas personas, ya que es una tecnología diseñada con un único objetivo en mente: darnos la razón.
De este modo, seguimos usándola porque siempre nos dice lo que queremos leer, y esto resulta en que es fácil caer en la dependencia.
También en una dependencia emocional que, en países como China, se ha disparado estos últimos meses.
En Xataka Tras dos años usando ChatGPT he empezado a pedirle consejos personalizados.
Claramente sabe demasiado sobre nosotros En el gigante asiático, los chatbots tipo "novia/novio" se han disparado al integrarse en grandes asistentes como Doubao (de ByteDance), Qwen (de Alibaba) o Yuanbao (de Tencent).
También había apps dedicadas a esto como Miaoshi o Maoxiang, pero estamos hablando de enormes compañías que son las Google, Amazon y Microsoft, respectivamente y por poner un símil, de China.
La situación se ha vuelto tan compleja que ha sido el Gobierno el que ha metido las manos en el asunto con un documento para regular qué pueden y, sobre todo, qué no pueden hacer estos novios de IA.
Y los que tengan una relación seria con la IA ya pueden ir despidiéndose.
A la IA se le rompió el amor de tanto usarlo Como con tantas cosas, juzgar desde la barrera es fácil y no se tiene la foto completa.
Sin embargo, como decía antes, con algo diseñado para darte la razón, es fácil que algunos perfiles caigan en una dependencia que ya se había empezado a bautizar como "psicosis de IA".
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.xataka.com — el contenido pertenece a Xataka.