La OTAN pasa de la disuasión a la respuesta para repeler un ataque ruso
«Hasta ahora, la OTAN se ha centrado en la disuasión en el flanco oriental , pero hemos realizado un intenso trabajo para dar un paso más adelante y diseñar el rechazo a un ataque ruso que, créanme, sería inútil», ha afirmado este lunes el máximo comandante militar de la OTAN en Europa, el general Alexus Grynkewich.
Durante su discurso en el Foro de Seguridad de Varsovia, ha bautizado la nueva estrategia de la Alianza Atlántica con el sonoro nombre de 'Teoría de la Victoria'.Sobre unos pilares que denomina «bloquear, atenuar y romper», Grynkewich ha asegurado que la OTAN podrá tomar el control después de cualquier acto de guerra que, en su opinión, «no es ni inminente, ni inevitable».
Con esos principios, también podrá impedir que cualquier adversario «tome o mantenga un territorio».El hecho de que haya expuesto por primera vez esta nueva estrategia en el Foro de Seguridad de Varsovia, que tiene vocación de competir con la Conferencia de Seguridad de Múnich, revela también un desplazamiento del eje de gravitación de la Alianza hacia el frente oriental.La propuesta de Grynkewich lleva «unos tres meses debatiéndose en foros clasificados» y se basa en un concepto conocido como «defensa de negación», destinado a impedir que un adversario asiente un pie en el territorio de la Alianza.
La OTAN buscará detener un ataque en lugar de perseguir una derrota estratégica más amplia de su adversario, argumentando que limitar los objetivos de la Alianza podría ayudar a evitar un conflicto mayor.«Mi teoría de la victoria es sencilla: bloquearemos el ataque inicial.
Si el ataque persiste, lo frenaremos e impediremos el avance enemigo.
Y, si es necesario, romperemos las fuerzas enemigas y el sistema operativo de combate que está en nuestra contra», se ha limitado a decir, manteniendo los detalles en secreto por motivos de seguridad.«Bloquear, atenuar y romper»Con el verbo bloquear, el general se refiere a impedir que el adversario consolide una incursión, dando orden de actuar a las fuerzas aliadas desplegadas en el flanco oriental.
Con la palabra frenar, alude a la decisión inmediata de reducir la capacidad del atacante para continuar su ofensiva: la OTAN recurriría a fuerzas terrestres , drones de bajo coste, sistemas no tripulados y selección de objetivos asistida por inteligencia artificial (IA).
La finalidad sería dificultar los movimientos del adversario, neutralizar sus ventajas iniciales y ganar libertad de acción.La tercera fase, centrada en desarticular, tendría como objetivo destruir capacidades del enemigo para coordinar y sostener el combate, desorganizando sus redes de mando, control y comunicaciones.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Internacional.