La señal de radio que viajó 10.000 millones de años para llegar a la Tierra
Un equipo internacional de astrónomos ha detectado y rastreado la ráfaga rápida de radio (FRB por sus siglas en inglés) más distante jamás registrada, un poderoso y fugaz relámpago de ondas que viajó durante más de 10.000 millones de años a través del espacio antes de alcanzar la Tierra.Las ráfagas rápidas de radio se han ganado a pulso el título de ser uno de los objetos más misteriosos de la astronomía moderna.
Se trata de fenómenos esquivos que duran apenas unos milisegundos, aparecen sin previo aviso en cualquier rincón del cielo y que, a pesar de su brevedad extrema, liberan cantidades formidables de energía.
En apenas una fracción de segundo, un FRB es capaz de emitir tanta energía como la que produciría nuestro Sol durante años enteros.
A pesar de que nuestros radiotelescopios detectan decenas de ellas continuamente, el origen exacto de estos formidables fogonazos cósmicos sigue siendo motivo de intenso debate.A pesar de que nuestros radiotelescopios detectan decenas de FRBs continuamente, seguimos sin saber con certeza qué objeto los produce ni qué mecanismo físico consigue lanzar al espacio semejantes cantidades de energía de forma tan fugaz.
Algunos se repiten; otros parecen emitir una sola vez y desaparecer para siempre.
Y esa diferencia es precisamente lo que hace tan difícil resolver el misterio.De hecho, si todos fueran eventos únicos, habría que buscar fenómenos capaces de destruir o transformar para siempre al emisor.
Pero si algunos objetos pueden lanzar cientos o miles de pulsos, entonces la explicación tiene que ser muy distinta.
Entre las principales hipótesis aparecen los magnetares, estrellas de neutrones jóvenes con campos magnéticos descomunales, aunque también se han propuesto fusiones de estrellas de neutrones y otros escenarios más exóticos.
La detección en 2020 de una ráfaga de radio procedente de un magnetar galáctico (SGR 1935+2154), proporcionó una pista decisiva: demostró que, al menos en determinadas circunstancias, un magnetar puede producir un estallido del tipo FRB.Un destello perdido en el tiempoEl nuevo descubrimiento, liderado por las investigadoras Manisha Caleb y Themiya Nanayakkara de la Universidad de Sídney, acaba de ser publicado en 'Science'.
La señal, catalogada oficialmente como FRB 20240304B, fue captada el 4 de marzo de 2024 por el instrumento MeerTRAP del radiotelescopio MeerKAT, en Sudáfrica.En apenas una fracción de segundo, este fenómeno libera tanta energía como la que produciría nuestro Sol durante años enterosPero registrar la llegada de la señal a la Tierra es solo la mitad del trabajo.
Descubrir de dónde viene es harina de otro costal, y una tarea muchísimo más difícil.
Para lograrlo, los astrónomos apuntaron hacia esa región del cielo el telescopio espacial James Webb de la NASA.
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