La carretera de Boadilla se adapta al soterramiento de la A-5 y gana espacio peatonal y aparcamiento
El soterramiento de la A-5 no será el único gran cambio en las carreteras que cruzan el distrito de Latina.
A partir del lunes, el Ayuntamiento de Madrid comenzará la remodelación de la carretera de Boadilla, en el tramo comprendido entre la calle de Carabias y el límite con Pozuelo de Alarcón.
Esta actuación, que costará 1,7 millones de euros, mejorará la conexión entre el barrio de Campamento y la Casa de Campo, ampliará los recorridos peatonales y las plazas de aparcamiento y ordenará la circulación para adaptarla a las transformaciones que traerá la ejecución del futuro Paseo Verde del Suroeste.
Estos trabajos, que abarcarán 18.162 metros cuadrados, acabarán en la primavera de 2027, cuando el futuro túnel ya esté en funcionamiento.
Tras esta remodelación, la vía contará con dos carriles en sentido único de salida de Madrid entre las calles de Carabias y Ayllón.
A partir de este punto, se mantendrá el doble sentido de circulación hasta la glorieta de conexión de las carreteras M-502 y M-511 para garantizar el acceso al barrio.
Además, se modificará el sentido de circulación en el primer tramo de la calle de Ayllón y en la calle de Campo Florido.Esta configuración permitirá responder a la demanda de tráfico prevista cuando comience a funcionar el Paseo Verde del Suroeste, por el que pasarán entre 900 y 1.000 vehículos por hora en los periodos punta de mañana y tarde en el tramo central de la carretera de Boadilla.
Los dos carriles en sentido único, explica en un comunicado el consistorio, facilitarán además la distribución de los movimientos según su destino: el izquierdo se destinará principalmente a las entradas y salidas del barrio y el derecho, a los desplazamientos hacia la glorieta de la M-502/M-511 y a la circulación del transporte público.
La nueva ordenación también reforzará la seguridad vial al concentrar el tráfico en una única dirección, facilitar las incorporaciones desde las calles transversales y simplificar la regulación semafórica de las intersecciones.
De hecho, se instalarán tres nuevos semáforos, se adaptará los ya existentes y se colocarán 115 señales verticales, además de eliminar los obstáculos para personas con movilidad reducida.Este proyecto, impulsado por el área de Obras y Equipamientos, también permitirá incorporar 3.981 metros cuadrados adicionales de superficie peatonal y 1.292 metros cuaderados más de calzada.
Así, se ampliarán las aceras y se renovarán pasos de peatones, vados y cruces para adaptarlos a los criterios actuales de accesibilidad.
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