El cáncer de mama hormonal, el que más crece en Valencia: «El estilo de vida no ayuda»
En la Comunidad Valenciana se diagnostican unos 1.500 nuevos casos de cáncer de mama cada año, con un aumento en la incidencia anual de un 1 a un 2% cada año, y entre el 70 y el 75% son hormonodependientes, el subtipo que más crece, aunque «afortunadamente» es también el que más se puede curar.Así, lo ha señalado el jefe del Servicio de Oncología Médica en el Hospital Arnau de Vilanova y coordinador científico de la Asociación Española contra el Cáncer de Valencia, Antonio Llombart Cussac, que ha recalcado que detrás de este aumento de la incidencia, además de un aumento de los diagnósticos gracias al aumento de los controles, hay factores externos «muy claros medioambientales y sobre todo de estilo de vida».La Asociación Española Contra el Cáncer en Valencia ha ofrecido una rueda de prensa con motivo del Día Mundial de cáncer de mama, que es el tumor más frecuente diagnosticado en mujeres en la Comunidad Valenciana seguido del seguido del colorrectal, con una edad media de diagnóstico de 62 años y genera alrededor de 679 muertes al año.
No obstante, la supervivencia neta a cinco años se sitúa en torno al 88% a 5 años.Una investigación predoctoral liderada por el doctor Llombart señala que entre el 70 y el 75% de los cánceres de mama son hormonodependientes, es decir, presentan receptores hormonales y su crecimiento está relacionado con la acción de hormonas como los estrógenos y la progesterona.Al respecto, ha explicado dentro del cáncer de mama «globalmente hablamos de tres enfermedades diferentes»: el triple negativo, «el más agresivo, que afecta más a gente joven y cuya incidencia no ha aumentado»; y el HER2 positivo, que «también era muy agresivo pero que ahora hay terapias muy dirigidas y ese tampoco aumenta la incidencia».El tercero sería el hormonal o luminal y «se ha visto en España, en Europa y en Estados Unidos que es el que más relación guarda con cambios en el estilo de vida». «El estilo de vida en nuestra sociedad occidental no ayuda, con embarazos más tardíos, más sedentarismo y cambios en la alimentación, lo que provoca que la exposición a niveles hormonales aumente y crece el riesgo de cáncer de mama».En ese sentido, ha señalado que este cáncer es para el que «más tratamientos tenemos y probablemente también podríamos decir de mejor pronóstico global», pero «tenemos que intentar ver si a largo plazo cambiando el estilo de vida podemos hacer que deje de aumentar».«No todos los factores que intervienen en la aparición de un cáncer se pueden modificar, pero sobre algunos sí podemos actuar y mantener un peso saludable, realizar ejercicio de manera regular, evitar el alcohol y llevar una alimentación equilibrada son decisiones que contribuyen a reducir el riesgo y a mejorar nuestra salud.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.