La piscina natural de Andalucía donde el agua sale a 47 grados durante todo el año: está escondida junto a un desfiladero
Por muchos motivos, Alhama de Granada merece una visita.
El principal, probablemente, es que se trata de uno de los pueblos más bellos de la provincia, pero hay más: su historia, su patrimonio, su gastronomía y su cercanía con un balneario de aguas termales que en su día utilizaron los romanos, luego los árabes y ahora está a disposición de todos.
Y son muchos quienes lo visitan.
El balneario es el que da nombre al pueblo.
Al-hamma significa «el baño» y es un término que a los granadinos les suena bastante.
En la época musulmana abundaban los baños árabes (hammam), que a principios de este siglo se recuperaron en la ciudad gracias a la empresa Al Ándalus, ahora presente también en Córdoba o Málaga.
Visitarlos es una experiencia inolvidable.
Pero, hecha la digresión, conviene saber que los romanos ya observaron los beneficios de sus aguas termomedicinales, que brotan a la superficie a una temperatura de 47 grados y tienen numerosas aplicaciones: mejoran la circulación sanguínea, atenúan los dolores musculares y, desde luego, sirven para relajar mucho.
Los primeros cristianos que llegaron tras la reconquista de Alhama, tras la batalla de 1482, acabaron con mucho de lo que había pero respetaron el balneario, en concreto uno que se sigue llamando el baño viejo, porque funciona desde el siglo XIII y conserva aún sus característicos arcos de herradura.
Para hablar de su ampliación hay que remontarse a un episodio realmente terreible: en 1884 hubo un terremoto tremendo con epicentro en la cercana población de Arenas del Rey que causó muchos daños en Alhama, los peores la pérdida de 800 vidas.
El seísmo causó graves desperfectos en las instalaciones y afectó a las aguas subterráneas, por lo que hubo que hacer bastantes modificaciones.Junto al río hay piscinas artificiales pero con aguas termales, a disposición de todos abcDe esa manera surgió así el moderno balneario y, a su alrededor, ya en el siglo XX, el hotel al que siguen acudiendo cientos de usuarios para disfrutar de sus numerosos servicios, sobre todo tratamientos terapéuticos que, en contra de lo que se pueda pensar, no utilizan únicamente las personas de cierta edad.
Las aguas termales son un remedio magnífico para el estrés y eso lo sufren también muchos jóvenes.El lugar es perfecto para descansar.
Está situado en un entorno privilegiado, en pleno contacto con la naturaleza, y allí el silencio se paladea .
Además, en el hotel balneario están prohibidos los ruidos a deshoras y la siesta es sagrada.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.