Por qué el acné empeora tras el verano y cómo mejorarlo
El sol no solo envejece la piel , al favorecer la degradación de colágeno, y ser responsable de las manchas, también puede estar detrás de los brotes de acné tras el verano .
Existe un mito ampliamente extendido, según el cual, el acné mejora con el sol.
Aunque hay una parte de verdad, la realidad es que el verano puede empeorar este problema.El experto en dermocosmética Fran Escudero , cofundador de Skin Perfection by Bluevert, explica que «el sol puede producir un efecto antiinflamatorio temporal y, además, el bronceado hace que las rojeces y las imperfecciones sean menos visibles.
Sin embargo, esto no significa que el acné esté curado.
La exposición solar puede favorecer un engrosamiento de la capa córnea de la piel, lo que puede contribuir a la obstrucción de los poros y, a medio plazo, favorecer la aparición de nuevas lesiones».De hecho, la doctora Mireia Seguí , dermatóloga de Esthea Médica, asegura que es muy frecuente que tras el verano el acné empeore. «Es lo que se conoce como 'efecto rebote' del acné después del verano.
Aunque durante la exposición solar las lesiones inflamatorias pueden parecer mejorar, el sol induce cambios estructurales en la piel que provocan brotes más severos al cesar la radiación ultravioleta».Por qué a la vuelta del verano el acné empeoraLa doctora Seguí explica que el sol puede agravar el acné por tres motivos principales: «en primer lugar, la radiación ultravioleta provoca un engrosamiento de la capa córnea , que obstruye el orificio del folículo pilosebáceo, atrapando el sebo y favoreciendo la formación de microcomedones silenciosos.
En segundo lugar, el sol oxida los lípidos del sebo (específicamente el escualeno), volviéndolos altamente comedogénicos e irritantes, lo que aumenta la inflamación folicular.
Finalmente, la radiación UV tiene un efecto antiinflamatorio transitorio que 'camufla' el acné al reducir el enrojecimiento.
Al dejar de recibir sol, este efecto desaparece y los comedones acumulados se inflaman simultáneamente».Además del sol, hay otros factores propios del verano que pueden derivar en brotes de granitos especialmente en pieles con tendencia al acné, que suelen ser las grasas y mixtas.
Entre ellos, la dermatóloga de Esthea Médica, incluye el calor y la humedad: «el clima veraniego altera la fisiología de la unidad pilosebácea.
El aumento de temperatura provoca un aumento del sebo .
La alta humedad ambiental causa edema de los queratinocitos del orificio folicular, lo que conlleva una obstrucción aguda de los poros y favorece el desarrollo de lesiones inflamatorias.
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