La bata está de moda: ¿frivolidad del lujo o reivindicación feminista?
A los vecinos de Laza, en la comarca ourensana de Verín, les gusta ponerse farrucos, al menos una vez al año.
Ocurre entre mediados y finales de agosto, según vengan dadas: durante un largo fin de semana –de viernes a domingo–, engalanan los tractores, se echan a la calle, comparten comida popular, compiten en los xogos labregos y pasan la noche de foliada cantando y bailando.
Desde 2022, la Romaría Ponte Farruca es el agrofestival de referencia en Galicia; una romería en toda regla, solo que, en lugar de sacar al santo o la santa en procesión, el único fervor religioso lo desata el mandil.
Un culto textil pagano que canaliza esa mística de la feminidad/eterno femenino en su forma más ingrata (la de la sumisión y entrega a los demás en versión rural) para visibilizarla con altanería y orgullo.
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en elpais.com — el contenido pertenece a El País.