La pureza de la sangre inmobiliaria
De la factoría de los polarizadores del relato –empresario/trabajador, proinmigrantes/antinmigrantes…– llegan ahora los sexadores del ladrillo.
La verdadera división de España es inmobiliaria: propietarios e inquilinos.
Los primeros son la casta, que dirían algunos que luego se cambiaron de bando.
Porque esto es cuestión de bandos.
Y hay que demostrar que se está en el lado bueno.La pureza de la raza estos días no se encuentra en el ADN ni en la lengua, sino en la propiedad inmobiliaria.
Si tienes ficha en el Registro de la Propiedad ya estás marcado.
Tu nota simple te delata.
Es tu certificado de penales.
En España casi nadie reconoce públicamente que tiene una casa y la alquila.
Aunque la casa sea del banco.
Porque si la alquilas, eres un rentista.
Perteneces a ese tipo de gente, gentuza, que gana dinero sin hacer nada.
Aunque también trabajes.
De hecho si alquilas una casa y trabajas, tu empleo es una tapadera.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.