viernes, 9 de octubre de 2026 MediosSobre🌓
🇪🇸 ES ▾
ÚLTIMA HORA
› Wembanyama se posiciona con los estudiantes y reivindica el poder social de las estrellas› Hoy en Lidl la solución para ahorrar en la factura de la luz sin cambiar de tarifa por menos de 8 euros› A’ja Wilson es historia de la WNBA: 5º MVP› Svensson: “¿Si me llama el Depor? No me lo pienso”› Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina: "El arte de vivir mucho es el arte de no morir antes por imprudencia"› Despedida de Pedro, en directo: reacciones y última hora de la retirada del exjugador del Barcelona y la Selección, en vivo› Su hija Cova, el refugio de Marta Castro y Rodri Fuertes tras sus días más complicados: "Siempre feliz"› Salvador Illa, 60 años, sobre su infancia: "De pequeño vivía con mis 2 hermanos, mis padres y mis abuelos paternos. Fui feliz"› Pablo Aguado apunta al Domingo de Resurrección: «Seguramente así sea y ojalá que sí»› Mourinho: «Me parece ridículo lo de Mbappé, si el Bernabéu le juzga será una victoria de la prensa»› Wembanyama se posiciona con los estudiantes y reivindica el poder social de las estrellas› Hoy en Lidl la solución para ahorrar en la factura de la luz sin cambiar de tarifa por menos de 8 euros› A’ja Wilson es historia de la WNBA: 5º MVP› Svensson: “¿Si me llama el Depor? No me lo pienso”› Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina: "El arte de vivir mucho es el arte de no morir antes por imprudencia"› Despedida de Pedro, en directo: reacciones y última hora de la retirada del exjugador del Barcelona y la Selección, en vivo› Su hija Cova, el refugio de Marta Castro y Rodri Fuertes tras sus días más complicados: "Siempre feliz"› Salvador Illa, 60 años, sobre su infancia: "De pequeño vivía con mis 2 hermanos, mis padres y mis abuelos paternos. Fui feliz"› Pablo Aguado apunta al Domingo de Resurrección: «Seguramente así sea y ojalá que sí»› Mourinho: «Me parece ridículo lo de Mbappé, si el Bernabéu le juzga será una victoria de la prensa»
Últimas

El síndrome Pegasus

ABC ·
El síndrome Pegasus

Es un hecho cierto que los servicios de inteligencia marroquíes hackearon por dos veces en el plazo de medio mes los teléfonos de Pedro Sánchez y de varios ministros de su Gobierno, entre ellos los responsables de las fuerzas de Policía y del Ejército.

Resulta por tanto una especulación verosímil que esa intrusión, efectuada con tecnología israelí, haya proporcionado al régimen de Rabat datos y/o documentos de seguridad nacional que deberían haber permanecido en secreto.

Si el ciberataque obtuvo también contenidos personales no es posible por ahora saberlo; ni siquiera la Audiencia Nacional logró obtener información concreta sobre el pirateo.

Pero, aunque la teoría de «post hoc ergo propter hoc» sea una falacia lógica que manipula con simpleza la relación entre causa y efecto, resulta legítimo sospechar sobre la influencia de ese espionaje extranjero en la evidente sumisión política del Ejecutivo español y de su presidente respecto a los intereses y la estrategia geopolítica de Marruecos.Con el reconocimiento de la soberanía del Sáhara pendiente aún de aclaraciones por parte de Sánchez, la exculpación de las autoridades alauitas en el asalto a Ceuta es el único factor firme, reiterado y constante de las confusas y contradictorias justificaciones gubernamentales.

Cierre de filas absoluto, ahí no hay dudas, ni insinuaciones, ni versiones discrepantes.

Bolaños ha llegado a calificar de 'falta de respeto' el señalamiento de responsabilidades por acción u omisión en un movimiento de masas fácilmente detectable en un territorio donde no se mueve nadie, y menos una multitud de ochenta mil personas, sin el consentimiento de sus gobernantes.

Por el contrario, el argumentario oficialista presenta a Marruecos como el colaborador imprescindible en la resolución (?) de una crisis que dista mucho de solventarse.

Los sonrojantes agradecimientos al 'socio fiable' y el bloqueo de la visita del Rey a la ciudad invadida indican una voluntad de agradar que se asemeja mucho a una actitud de vasallaje.

El Gobierno parece preso del 'síndrome Pegasus' .

Y lo acepta sin reparos; es imposible que un equipo de dirigentes obsesionados por el relato no advierta la antipática impresión que causa en la opinión pública esa palmaria demostración de servilismo exagerado.

La persistencia en ella desborda el lógico sentido de la prudencia y el tacto diplomático ante un vecino capaz de actuar a la vez como aliado y como adversario, de modo que sólo el temor cerval de algo desconocido por los ciudadanos podría explicar un peloteo tan enfático.

Los gigas robados se han convertido en un agujero negro del sanchismo con especial significado en el actual contexto de presión híbrida sobre el escenario norteafricano.

Leer la noticia completa en ABC ›

5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.

Más de ABC

Ver todo ›

Más en Últimas

Ver todo ›