Medio millar de peces evacuados de un río de Pontevedra por la sequía extrema
El calor y la falta de lluvia están dejando los ríos gallegos bajo mínimos, y el Gafos, a su paso por la parroquia de Bértola, en Vilaboa (Pontevedra), es uno de los más castigados.
Su caudal ha bajado tanto que el agua apenas retenía ya oxígeno suficiente para mantener con vida a la fauna piscícola.
Para evitar una mortandad masiva, agentes de la delegación territorial de la Consellería de Medio Ambiente han reubicado en los últimos días a cientos de peces, entre ellos truchas, escalos y algunas anguilas, trasladándolos hasta la zona intermareal de Pontevedra, donde sí tienen opciones de sobrevivir.La operación se puso en marcha a petición de Vaipolorío, la asociación que desde hace 26 años organiza limpiezas del río cada domingo de agosto y que fue quien dio la voz de alarma.
Sus cálculos apuntan a que unos 500 ejemplares se han librado así de morir asfixiados.
Pablo Caballero, jefe del Servicio Provincial de Patrimonio Natural de la Xunta en Pontevedra, no se anda con rodeos al describir la situación como «una sequía brutal» que ha dejado los ríos gallegos con un nivel de agua crítico.La opción más obvia, trasladar a los peces a la piscifactoría de Carballedo, en Cotobade, se descartó de inmediato: allí el agua también escaseaba y no había capacidad para acoger más ejemplares.
La zona intermareal se convirtió así en la única alternativa viable, aprovechando que muchas especies, sobre todo los salmónidos, son capaces de adaptarse a un cambio brusco de salinidad sin poner en riesgo su supervivencia.La decisión no se tomó a la ligera.
A principios de mes ya hubo una primera alerta, pero un pequeño repunte de lluvia hizo que el equipo optara por esperar, para no someter a los peces a un estrés innecesario.
Dos semanas después, con el río de nuevo en mínimos, ya no había margen para seguir aplazando el rescate.Pesca eléctricaEl método utilizado es la pesca eléctrica: se inducen pulsos que aturden momentáneamente a los peces, que emergen a la superficie y pueden recogerse con facilidad.
Después se introducen en capazos con agua del propio río y se trasladan a una cisterna acondicionada para mantenerlos oxigenados hasta el momento de su liberación.En el operativo han participado cinco técnicos de Medio Ambiente y dos voluntarios de Vaipolorío.
La captura se ha concentrado en el tramo conocido como O Toxal y en Ponte Rebón, mientras que la suelta se ha realizado en el inicio del sendero urbano del río, junto a la calle Otero Pedrayo, en Pontevedra.El del Gafos no es el único río en apuros.
El pasado lunes, la Xunta preparó un dispositivo similar para el embalse de O Con, en Vilagarcía, después de que Augas de Galicia detectara una peligrosa concentración de truchas en una zona profunda.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC España.