De Bolonia a la Inteligencia Artificial
Las aulas universitarias comienzan a llenarse de vida en estas semanas.
El comienzo de curso no gana para disgustos.
Por un lado, la debacle del Informe Pisa en las enseñanzas medias; por otro, la salida del Ranking de Shanghái de algunas universidades españolas, entre ellas, la Universidad de Córdoba .
Pero todo depende de los indicadores que se evalúen: el prestigio de la UCO en Veterinaria, Agronomía o Educación es incuestionable.
Es inherente a la institución dar respuesta a los desafíos de cada momento.
El proceso de Bolonia supuso una profunda reforma de la Universidad para adecuarla al Espacio Europeo de Educación Superior y a la Sociedad del Conocimiento y de la Información.
Surgieron entonces el aprendizaje por competencias, nuevas metodologías docentes y modelos de evaluación, que aún perduran.
Pero no bastan.
Mucho ha variado desde entonces y, dada la rapidez con que se suceden las transformaciones sociales y tecnológicas, las formas de comunicación o de generación y transmisión del conocimiento, la Universidad habrá de acometer nuevos esfuerzos de adaptación, por ejemplo, ante las cuestiones planteadas por la irrupción de la inteligencia artificial.Sucede que, si no se prevén los cambios, acabamos atropellados por la realidad.
La IA generativa ha llegado para quedarse y lo ha hecho a tanta velocidad que, sin aviso ni permiso, ha invadido el ámbito docente.
No se trata de negarse a que el alumnado la utilice, porque ya lo hace; tampoco sirve presentarla como una herramienta eficaz —que lo es—, ni aceptarla sin más, porque, sin formación, tiene consecuencias irremediables para el aprendizaje.
La mayoría de los saberes, tareas y productos que se les suelen exigir a los estudiantes, la IA los proporciona, resuelve y ejecuta en segundos.
El problema no está en su uso, sino en delegar las capacidades cognitivas en esa inteligencia ajena: la generación de ideas, su organización y expresión, el análisis, la reflexión y la argumentación, mermando el pensamiento elaborado y crítico, la atención sostenida, la comprensión lectora y el esfuerzo necesario para el descubrimiento y el aprendizaje.
Ella no es humana, solo lo parece, y nunca podrá sustituir la experiencia personal de aprender a pensar.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.