Seremos sustituidos
Hace tiempo que nuestro gran miedo no es a la muerte, sino a ser sustituidos.
La medicina, la prevención, la causalidad han hecho que morirse casi dependa de nosotros y de nuestros gobernantes.
Si nos tropezamos en la calle y nos abrimos la crisma, buscamos y encontramos responsables.
Como si hubiéramos desterrado de nuestra existencia el azar y la accidentalidad.
Si contraemos un cáncer, revisamos alimentación y modo de vida.
Diagnósticos, tratamientos y tablas de gimnasia.
Como morirse a la carta, exigidos a lo largo de la vida a no cometer descuidos y llegar al último día sanos.
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lavanguardia.com — el contenido pertenece a La Vanguardia.