"¿Por qué siento que quiero a mi pareja pero algunos días tengo dudas?" Montse Cazcarra, psicóloga, tiene la explicación
Hay días en los que sentimos una conexión enorme con nuestra pareja y tenemos claro que queremos seguir construyendo una vida a su lado pero también puede ocurrir justo lo contrario: de repente necesitamos más espacio , nos sentimos menos conectados o aparecen emociones incómodas que nos llevan a preguntarnos si realmente seguimos enamorados .
"¿Ya no le quiero?" puede convertirse entonces en una pregunta difícil de sacar de la cabeza.
Pero tener dudas puntuales no significa necesariamente que el amor se haya terminado.
Las emociones cambian y, con ellas, también puede cambiar temporalmente nuestra percepción de la relación.
Montse Cazcarra, psicóloga, explica en redes sociales que " es normal que haya días en los que sintamos más deseo de cercanía y conexión , y mayor seguridad en torno a nuestra voluntad de construir con nuestra pareja; y otros, en cambio, en los que puedan aparecer emociones incómodas, menor necesidad de conexión o mayor necesidad de distancia y que todo lo anterior nos confunda y se traduzca en un ‘no sé si le quiero'".
El estrés también puede cambiar cómo vemos a nuestra pareja Una de las claves está en entender que nuestras emociones no son estáticas y que cambian en función de cómo hemos pasado el día, si lo que ha dicho o hecho la otra persona nos ha podido molestar...
"Nuestras emociones no son estáticas, fluctúan: el estrés, el cansancio, la ansiedad o emociones incómodas resultado de una discusión cambian cómo percibimos la relación y, también, a nuestra pareja.
Ese cambio de percepción puede ser temporal: su duración puede quedar acotada a la 'vida' de esas emociones", señala la psicóloga.
Por eso, sentir menos conexión después de una discusión o durante una época de mucho estrés no tiene por qué significar que nuestros sentimientos hayan desaparecido.
La situación puede ser diferente cuando los conflictos forman parte constante de la relación.
"En cambio, si los conflictos son constantes y, por lo tanto, conectamos constantemente con enfado, rabia, injusticia… la imagen de la relación puede mantenerse en el tiempo", advierte Cazcarra.
Otra fuente de confusión puede ser la necesidad de espacio.
No todos los días buscamos el mismo grado de cercanía con nuestra pareja y querer estar solos en determinados momentos no equivale necesariamente a querer menos a la otra persona.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.20minutos.es — el contenido pertenece a 20 Minutos Salud.