El precio del combustible y el IPC aprietan a los cordobeses: «El Gobierno debería bajar los impuestos»
Tan sencillo es el gesto como costoso resulta.
Detener el vehículo en una estación de servicio y repostarlo supone un gasto importante para cualquier conductor.
En Córdoba la situación es, incluso, más compleja que en otras provincias.
Sin ir más lejos, durante el miércoles era difícil encontrar un surtidor en el que el precio del diésel fuera menor a los dos euros.
La gasolina , lógicamente, variaba según su tipología.El aumento de las tarifas en Córdoba se situó por encima de la media nacional, que en gasolina fue de 1,9 euros por litro según los últimos datos ofrecidos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
De esta forma, los usuarios tanto en la capital como en la provincia no son ajenos al hecho de que se haya producido «un subidón» en los precios del carburante.Como tal definió el incremento de las tarifas Carmen Gil. «Me parece carísimo todo, qué te voy a contar», expresó a ABC tras recargar el depósito de moto.
El problema es mayor para quien tiene que utilizar un vehículo constantemente. « Lo llevo fatal , porque la cojo todos los días, así que es un pastón», indicó esta joven cordobesa, que señaló que a fin de mes se llega «apretando el cinturón».Porque el combustible es uno de los recursos que más marcan la línea ascendente del Índice de Precios de Consumo (IPC) , que en agosto se reflejó en una subida de un 4,3% en Córdoba. «Gracias a Dios vamos tirando, pero se lleva regular», afirmó Carmen Gil en relación con la carestía de otros bienes y servicios como el gas o la electricidad.
En cuanto a los carburantes consideró que «la gasolina es un bien necesario».Similar es el caso de Rosa González. «Por el horario que tengo, los distancias y por los horarios de los autobuses necesito el coche para trabajar», indicó.
Así, ve «fatal» que se produzca la escalada tarifaria en las estaciones de servicio, porque, además, «no hay más remedio» que repostar y seguir con el día a día.
Como solución, entendió que «deberían bajarse los impuestos» .Después de recargar el depósito de su coche, Rosa González admitió que «influyen las situaciones internacionales», si bien «el Gobierno debería bajar los impuestos».
Insistió en ello justo antes de lamentar el aumento de precios en muchos otros productos. «Pero los sueldos no suben y aunque subiera el salario mínimo otra vez sería absurdo, porque volverán a subir las cosas para poder pagarnos», subrayó.En definitiva, según Rosa González esta situación se rige por el refrán de que «es la pescadilla que se muerde la cola».
Por su parte, Daniel Navarro cree que «las ayudas del Gobierno no sirven para nada» en lo que a combustibles se refiere.
Básicamente, porque la tarifa para el repostaje de gasolina, diésel y demás «es bastante cara».
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.