Inditex pasa de informes negativos sobre el negocio textil y vuela hacia los 200.000 millones
Inditex se ha convertido en un caso de éxito empresarial.
El relato detrás de la compañía textil ayuda, y una marca de alcance mundial como Zara es el ancla que lo fija.
Además, cuenta con un fundador humilde, Amancio Ortega, que desarrolla un imperio desde la nada, junto a la mística sobre su escasa presencia pública.
Todo ayuda para que el gigante con sede en Arteixo (La Coruña) se haya colado en los armarios de medio mundo.
Pero nada de eso valdría si su balance financiero no lo refrendase.
Y lo hace.Pero no solo eso.
Este verano el Ibex 35 está copando titulares , tanto de la prensa económica especializada como del ámbito generalista.
Su cabalgada, récord tras récord, se fundamenta en la sólida marcha de más de media docena de empresas entre las que se encuentra Inditex, que ya ha sobrepasado los 181.000 millones de euros de capitalización, y pone rumbo a la siguiente meta: los 200.000 millones.La compañía presidida por Marta Ortega atraviesa uno de sus momentos financieros más sólidos pese al escenario de incertidumbre que afronta buena parte de la industria mundial de la moda.
Mientras algunos informes sectoriales apuntan a un crecimiento contenido, presión sobre los márgenes y un entorno más exigente para las compañías textiles, el grupo gallego continúa aumentando sus ventas, mejorando su rentabilidad y generando caja.En negro sobre blanco, el balance entre febrero y abril registró para la dueña de marcas como Zara, Pull&Bear, Massimo Dutti y Bershka unas ventas de 8.750 millones de euros, un 5,8% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
El crecimiento resulta todavía más significativo si se elimina el efecto de los tipos de cambio: a divisa constante, las ventas avanzaron un 8,8%.La mejora no se limitó a la facturación.
El beneficio bruto creció un 6,9%, mientras que el ebitda aumentó un 7,3%.
Además, el margen bruto de venta se situó en el 61%, con una mejora de 67 puntos básicos.
En un sector donde uno de los principales problemas es precisamente la dificultad para proteger la rentabilidad, este último dato adquiere especial relevancia.Son estos básicos financieros los que sitúan a Inditex en esa situación de privilegio junto a Iberdrola, Banco Santander y BBVA.
Y lo hace con un negocio muy complejo por lo antes mencionado: unos márgenes netos finales que terminan siendo muy ajustado.Un sector pesimistaEstos resultados contrastan con un panorama sectorial menos favorable.
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