La crisis de Ceuta destapa la ineficacia de los ministerios ideológicos creados por Sánchez
España tiene más ministerios que nunca.
Un total de 22.
Con la conformación en 2020 del primer gabinete de coalición, formado por el PSOE y Podemos, algunas competencias que tenían rango de secretaría de Estado o incluso de secretaría general pasaron a ser un ministerio propio.
Pero con el segundo Gobierno de coalición, el que conforman socialistas y Sumar, se llegó a convertir en cartera ministerial lo que hasta entonces era una dirección general, hoy el Ministerio de Juventud e Infancia.En concreto son cuatro los ministerios del gabinete de Pedro Sánchez que hasta la ampliación de las carteras —para dar cabida a los múltiples altos cargos que en base a los acuerdos de coalición querían tener rango de ministro— dejaron de ser un órgano dependiente de un ministerio que englobaba varias competencias para centrarse en un tema específico: Migraciones, Igualdad, Derechos Sociales y Juventud e Infancia.Con ello, además de dar un empleo y sueldo más elevado a algunos dirigentes políticos que el que hubieran tenido con la configuración que hasta el momento habían ido siguiendo los distintos gabinetes ministeriales, con sus respectivas modificaciones en función de la ideología del partido que gobernaba, el presidente pretendía centrar su acción de Gobierno en cuestiones específicas, creando ministerios especializados.Pero el paso del tiempo, un mes ya desde que estalló la crisis provocada por la invasión marroquí en Ceuta el 30 de julio, ha demostrado que, lejos de ser un acierto el troceamiento de competencias, lo único que ha provocado es menos coordinación entre los distintos ministros.
Hasta el punto de que la última semana, tres después del inicio de la situación de emergencia en la ciudad autónoma, el presidente del Gobierno encomendó al ministro Ángel Víctor Torres que se pusiera al frente de la coordinación interministerial, dándole un marco de legalidad mediante un Real Decreto que le otorga todo el poder y que, de facto, asume la ineficacia del Ejecutivo durante casi un mes.MigracionesEl Ministerio de Migraciones, que también lleva incluidas las competencias de Inclusión y Seguridad Social, tiene un papel esencial en Ceuta, tanto desde la prevención como desde la respuesta ante los fenómenos migratorios.
En materia preventiva, de la ministra Elma Saiz depende parte de la coordinación con Marruecos, el refuerzo de los mecanismos de acogida y la planificación de recursos para anticipar posibles incrementos de llegadas.
En la respuesta, le compete a su ministerio garantizar la atención humanitaria, la acogida y protección de las personas migrantes, así como la coordinación de traslados y recursos con la ciudad autónoma y otras administraciones.Lo cierto, sin embargo, es que Migraciones ha fallado tanto en la prevención como en la respuesta.
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