Hasta siempre, Maricarmen
Cuando Maricarmen Abascal pisó por primera vez la que iba a ser la casa de su vida, en 1956, ninguno de sus verdugos había nacido todavía.
Ni los especuladores que tanta prisa tuvieron en rentabilizar su inversión echándola a la calle , ni la jueza que ordenó su desahucio sin atender ruego alguno, ni los policías que ejecutaron dicha orden diligente y despiadadamente, ni los gobernantes que, por obra u omisión, consintieron, impulsaron o hasta jalearon todo el proceso.
Pero la vida de Maricarmen va mucho más allá de estas dos semanas en las que su nombre ha dado la vuelta al mundo .
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en elpais.com — el contenido pertenece a El País.