Seat pone Martorell a pleno rendimiento pero fía todo su futuro a una segunda plataforma eléctrica
Seat S.A. vive inmersa en una paradoja.
Mientras su horizonte a corto plazo está asegurado, hasta el punto de que la compañía anuncia que la planta de Martorell (Barcelona) se prepara para comenzar a funcionar al máximo de su capacidad a lo largo de 2027 impulsada por la elevada demanda de los nuevos eléctricos, a largo plazo no todo son certezas.
Desde la propia supervivencia de Seat como marca —progresivamente eclipsada por la electrificada Cupra, mucho más rentable— hasta el futuro de la propia fábrica barcelonesa en la próxima década, pendiente de que se le adjudique una segunda plataforma eléctrica que garantice nuevos modelos y carga de trabajo ante el anunciado declive de los motores de combustión, cuyo calendario definitivo sigue en discusión.Como se reconoce desde la compañía, sin esa segunda plataforma resulta difícil imaginar el futuro de Martorell.
Sin embargo, la lógica industrial también apunta a que sería difícilmente comprensible que el Grupo Volkswagen dejara languidecer la factoría catalana después de las inversiones mil millonarias realizadas en los últimos años y teniendo en cuenta además sus niveles de competitividad.No obstante, tal y como Markus Haupt ha reconocido este lunes en un encuentro con periodistas en el Salón del Automóvil de París, donde Cupra debuta como marca, esa trascendental decisión no se adoptará antes de dos años. «Las decisiones se toman de manera centralizada en el Grupo Volkswagen y existe competencia entre las marcas.
Por eso, nuestra obligación es seguir manteniendo la competitividad de Martorell», ha explicado el consejero delegado de la automovilística española.Serán, en este sentido, como mínimo dos años de transición, durante los cuales, según ha explicado Haupt, no está previsto lanzar nuevos modelos de Cupra, menos aún de Seat, por supuesto.
La compañía se concentrará en rentabilizar las inversiones realizadas en una marca que, en sus ocho años de existencia ha desarrollado ocho vehículos.
La siguiente gran ofensiva de producto llegaría ya en la próxima década, de la mano de la nueva plataforma SSP que Volkswagen está desarrollando para su nueva generación de automóviles eléctricos.
Es ahí donde Seat S.A fía su futuro.Pero mientras se despejan esas incógnitas, ahora la prioridad inmediata es responder a una demanda que, aseguran, ha desbordado las expectativas.
El Cupra Raval, punta de lanza de la ofensiva eléctrica del grupo, acumula ya 51.200 pedidos, más del doble de las previsiones iniciales, y ha superado las 14.800 unidades entregadas desde su lanzamiento.
La compañía calcula que en 2027 podría superar las 100.000 unidades.
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