jueves, 15 de octubre de 2026 MediosSobre🌓
🇪🇸 ES ▾
ÚLTIMA HORA
› Ucrania ataca una refinería rusa a 200 kilómetros de Moscú› La biografía no oficial de Ayuso describe el contenido de uno de los vídeos prohibidos de Almeida: "Rumores y más rumores"› Inda e Iker Jiménez piden a Feijóo que oculte sus planes con las pensiones hasta después de las elecciones› Militares se mofan de dar palizas y torturar a inmigrantes en Ceuta: "Parece que les gusta cobrar"› Conde-Pumpido insta al Supremo a que aplique la amnistía a Puigdemont y cree que PP y Vox no podrán anularla› ¿Cómo viste el partido del Madrid ante la Roma? ¿Qué te pareció el once y los cambios? Deja tu opinión› Las quinielas de Feijóo y las listas electorales: el ansiado segundo puesto por Madrid sigue en el aire› ¿Cuánto dinero gana el Premio Planeta y cuánto se lleva realmente el escritor?› La segunda jornada del Foro CREO, en directo | Pablo Bustinduy abre la segunda jornada del foro CREO› ¿Las redes sociales nos hacen infelices? Un estudio en 97 países da una respuesta inesperada› Ucrania ataca una refinería rusa a 200 kilómetros de Moscú› La biografía no oficial de Ayuso describe el contenido de uno de los vídeos prohibidos de Almeida: "Rumores y más rumores"› Inda e Iker Jiménez piden a Feijóo que oculte sus planes con las pensiones hasta después de las elecciones› Militares se mofan de dar palizas y torturar a inmigrantes en Ceuta: "Parece que les gusta cobrar"› Conde-Pumpido insta al Supremo a que aplique la amnistía a Puigdemont y cree que PP y Vox no podrán anularla› ¿Cómo viste el partido del Madrid ante la Roma? ¿Qué te pareció el once y los cambios? Deja tu opinión› Las quinielas de Feijóo y las listas electorales: el ansiado segundo puesto por Madrid sigue en el aire› ¿Cuánto dinero gana el Premio Planeta y cuánto se lleva realmente el escritor?› La segunda jornada del Foro CREO, en directo | Pablo Bustinduy abre la segunda jornada del foro CREO› ¿Las redes sociales nos hacen infelices? Un estudio en 97 países da una respuesta inesperada
Últimas

Los presos de ETA y el precio del escarnio

ABC ·
Los presos de ETA y el precio del escarnio

El hecho de que 160 etarras hayan salido de la cárcel de la mano del sanchismo da la medida de la mayor infamia de esta legislatura: mantenerse en el poder a cambio de poner en la calle a los terroristas.

El precio lo fijó Arnaldo Otegi cuando en 2021 confesó ante sus propios militantes que tenía a 200 presos en la cárcel y que, para liberarlos, apoyaría los Presupuestos del Gobierno.

Ese fue el trato, y ese es el precio que está a punto de cobrarse.

Las terminales del Gobierno intentaron negarlo una y otra vez, tachando de conspiranoico y mentiroso a quien denunciaba semejante mercadeo.

Hoy los hechos dan, dolorosamente, la razón a quienes lo advirtieron.Para mantenerse en la Moncloa, Pedro Sánchez no dudó en ponerse del lado de los representantes de quienes mataban, en blanquear su relato, en permitirles participar en la construcción de la 'memoria democrática' de España y en convertirlos en socios asimilables.

La culminación de todas esas vergüenzas es la excarcelación prematura de quienes llenaron nuestras calles de sangre y terror.

La herramienta empleada fue tan burda como las intenciones: la transferencia de las competencias penitenciarias al Gobierno vasco abrió la puerta de atrás para favorecer la salida de los etarras mediante la aplicación de terceros grados encubiertos y regímenes penitenciarios a medida.

Así fueron liberados sanguinarios terroristas cuyos nombres permanecen clavados en la memoria de España, como Txapote o Henri Parot, junto a otros muchos.

Las fórmulas incluyeron trabajos de dudosa consistencia y arrepentimientos que, en demasiados casos, no se tradujeron en una verdadera asunción de responsabilidades.La izquierda aberzale no ha roto con la justificación política de la violencia ni ha cerrado las heridas que contribuyó a abrir.

En su entorno persisten la contextualización y el blanqueamiento de las atrocidades de ETA, así como la intimidación en las calles de quienes piensan diferente.

El terror dejó secuelas que ninguna política penitenciaria puede borrar: no se puede devolver la vida a las 850 víctimas mortales de ETA ni reparar el sufrimiento de sus familias .

Tampoco se puede ignorar a los miles de ciudadanos que tuvieron que abandonar el País Vasco para salvar sus vidas, expulsados de su tierra por la amenaza terrorista.

Esos exiliados siguen sin recibir el reconocimiento que merecen.

Leer la noticia completa en ABC ›

5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.

Más de ABC

Ver todo ›

Más en Últimas

Ver todo ›