sábado, 10 de octubre de 2026 MediosSobre🌓
🇪🇸 ES ▾
ÚLTIMA HORA
› Los chorros de los agujeros negros podrían 'matar' a sus galaxias› Quique Sánchez-Flores: "El banquillo ya no es un sufrimiento para mí"› Los 10 equipos de fútbol que más temporadas han jugado en Primera División› El pueblo del terror llega a Madrid: Screamfield, un 'paseo' de miedo entre casas encantadas y experiencias extremas que incluyen microtorturas y un táser sexual› Solange Pessoa, un shock de pelo, caballos y barroco en Santander› Si te venden la Torre Eiffel, desconfía› La Cabra, la cafetería danesa de reconocimiento internacional, aterriza en Madrid con una experiencia multisensorial en torno al café y al pan› Rusia enseña su nuevo “Terminator” controlado a distancia: un T-72 con doble cañón automático› Bola negra a Montserrat Caballé: así rechazaron los socios del Cercle del Liceu a la diva› ¿Cuál es el secreto de Carolina Herrera para caminar erguida y con tanta agilidad a los 87 años?› Los chorros de los agujeros negros podrían 'matar' a sus galaxias› Quique Sánchez-Flores: "El banquillo ya no es un sufrimiento para mí"› Los 10 equipos de fútbol que más temporadas han jugado en Primera División› El pueblo del terror llega a Madrid: Screamfield, un 'paseo' de miedo entre casas encantadas y experiencias extremas que incluyen microtorturas y un táser sexual› Solange Pessoa, un shock de pelo, caballos y barroco en Santander› Si te venden la Torre Eiffel, desconfía› La Cabra, la cafetería danesa de reconocimiento internacional, aterriza en Madrid con una experiencia multisensorial en torno al café y al pan› Rusia enseña su nuevo “Terminator” controlado a distancia: un T-72 con doble cañón automático› Bola negra a Montserrat Caballé: así rechazaron los socios del Cercle del Liceu a la diva› ¿Cuál es el secreto de Carolina Herrera para caminar erguida y con tanta agilidad a los 87 años?
Últimas

Lo que un niño salvaje nos enseñó sobre la humanidad

ABC ·
Lo que un niño salvaje nos enseñó sobre la humanidad

Hay historias que no envejecen porque siguen haciendo la misma pregunta con otro decorado.

La de Victor de Aveyron –el llamado 'niño salvaje' hallado en Francia en 1800– es una de ellas.

Durante dos siglos se la ha leído como caso médico, parábola filosófica, mito pedagógico y, últimamente, hasta como un extraño anticipo de nuestros debates sobre aislamiento social, lenguaje e inteligencia artificial.

El libro que mejor la cuenta sigue siendo El experimento prohibido , de Roger Shattuck, un crítico literario que tuvo la rara inteligencia de comprender que esta no era solo una historia científica: era una historia sobre nosotros.

Ahora, el libro, originalmente publicado en 1980, ha sido editado por primera vez en castellano gracias a la editorial Gatopardo.Shattuck usa la expresión 'el experimento prohibido' para nombrar algo que la filosofía y la ciencia soñaron muchas veces, pero que ningún comité de ética quizá aceptaría hoy: observar qué ocurre con un ser humano privado de lenguaje, cultura y trato social desde la infancia, con la esperanza de descubrir qué hay en nosotros de natural y qué de aprendido.

Dicho de otro modo: qué queda del yo cuando desaparece la humanidad compartida.Este grabado, de autor desconocido, ilustró la cubierta de 'De l'éducation d'un homme sauvage', obra publicada en París en 1801 por el propio Jean Itard, el médico que educó a Victor.

De ahí que se lo considere su retrato más 'fiel'.

Este grabado, de autor desconocido, ilustró la cubierta de 'De l'éducation d'un homme sauvage', obra publicada en París en 1801 por el propio Jean Itard, el médico que educó a Victor.

De ahí que se lo considere su retrato más 'fiel'.La historia real empieza en el sur de Francia, en torno a Saint-Sernin-sur-Rance.

Hacía años que circulaban noticias de un niño visto entre bosques y matorrales.

Finalmente, en enero de 1800, el muchacho fue capturado y entró en el circuito administrativo, médico y científico de la Francia posrevolucionaria.

Las descripciones de la época lo presentaban como un ser que no hablaba, apenas reaccionaba a la vida social y comía de forma rudimentaria. «Tenía forma corporal humana y caminaba erguido –escribe Shattuck–.

Todo lo demás sugería un animal.

No mostraba ningún pudor ni tampoco conciencia de sí mismo como persona humana emparentada con quienes lo habían capturado.

Leer la noticia completa en ABC ›

5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.

Más de ABC

Ver todo ›

Más en Últimas

Ver todo ›