La gran paradoja de la IA es que creará más empleo del que destruye. El problema es que casi nadie está preparado
A principio de los años 80, los contables vieron amenazados sus puestos de trabajo por la llegada de una nueva herramienta que lo cambiaría todo: la hoja de cálculo.
El trabajo que un empleado antes hacía a mano en un día, con la nueva herramienta salía en segundos.
Los departamentos de cálculo manual desaparecieron, pero los contables, que parecían los siguientes en extinguirse, se quedaron desarrollando otros roles .
Casi medio siglo después, la IA reabre aquel miedo , y esta vez la amenaza apunta a todo el mercado laboral a la vez.
Un informe de McKinsey ha intentado medir ese impacto y sus conclusiones nos llevan a los mismos resultados que ya descubrieron los contables al principio de la era informática.
Las cuentas salen a favor.
McKinsey calcula que, hasta 2035, la automatización que permitirá la IA restará una demanda equivalente a 36 millones de empleos solo en EEUU.
Esa cifra es una equivalencia en horas de trabajo que ya no harán falta debido al ahorro de tiempo que proporciona esa automatización, no a personas despedidas.
De esos 36 millones de empleos, unos 25 millones se compensan dentro de la misma profesión.
Es decir, las tareas que desarrolla cada empleado en su puesto cambia, pero quien lo ocupa sigue en él.
Según los datos de McKinsey, 11 millones de esos empleos, el equivalente a un 6,5% de la población activa de EEUU , tendrían que volver a formarse y cambiar de profesión.
Por eso McKinsey sostiene que "el desafío de la próxima década es la movilidad [de empleo], no la escasez".
En Xataka Pensábamos que la IA iba a destruir empleo en España.
Los datos cuentan otra historia: está haciendo crecer el empleo Automatizar no siempre acaba en despido .
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.xataka.com — el contenido pertenece a Xataka.