Mi miedo
Cuando la vida se enreda mucho, pero mucho, y la mezcla de datos provoca oscuridad, y la confusión protagoniza las discusiones, quizá conviene volver a la luz simplona de los principios.
Ahora que las fronteras de la historia nos invitan a tener miedo de los pobres, leo las noticias y me repito, como un ser inocente y trasnochado, que lo verdaderamente peligroso es la riqueza sin escrúpulos.
Necesita legitimar con acontecimientos y dinámicas sociales que la palabra libertad debe separarse de la igualdad y la fraternidad.
Mi melancolía vuelve una y otra vez a los orígenes humanos de la democracia mientras soplan los vientos del racismo y el odio a los migrantes.
Y hasta me atrevo a pedirle a la Iglesia que tome la palabra para decir que resultará difícil que un rico entre el reino de los cielos y que Jesucristo se sacrificó en nombre del amor, porque todos los seres humanos merecen respeto.
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en elpais.com — el contenido pertenece a El País España.