La paradoja energética de la guerra: el gas caro da oxígeno al hidrógeno verde andaluz
Raro es el conflicto bélico que no deja tras de sí una serie de consecuencias económicas marcadas, a veces, raras, y la guerra de Irán no está siendo menos. La crisis energética provocada por el conflicto en Oriente está generando una paradoja en el mercado europeo: el encarecimiento del gas natural, uno de los principales lastres para la industria, está mejorando al mismo tiempo la posición relativa del hidrógeno verde frente a su alternativa fósil, y en el centro de esa ecuación energética se encuentra Andalucía . Mientras las tensiones geopolíticas vuelven a colocar el precio de la energía y la seguridad de suministro entre las prioridades europeas, la comunidad acaba de dar un paso decisivo para convertir su abundancia de sol y renovables en un nuevo filón energético del que aprovecharse.
El ejemplo más visible está en Huelva, donde Moeve ha iniciado este septiembre la construcción de Onuba, la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, con una inversión superior a los 1.000 millones de euros. El proyecto contará inicialmente con 300 megavatios (MW) de electrólisis, ampliables hasta 405 MW, y prevé producir alrededor de 45.000 toneladas de hidrógeno renovable al año . La instalación ha recibido 304 millones de euros de apoyo público procedentes del Plan de Recuperación y está reconocida por Bruselas como Proyecto de Interés Común. Un proyecto que llega, además, en un momento mayor: el precio del gas tiene una relación directa con el coste del hidrógeno producido a partir de combustibles fósiles. El hidrógeno gris, que todavía domina la producción mundial, se obtiene fundamentalmente a partir de gas natural. Cuando el gas se encarece, aumenta el coste de fabricar esa molécula. El hidrógeno verde, en cambio, utiliza electricidad renovable para separar el agua mediante electrólisis.
Es ahí donde ha aparecido esta oportunidad: el consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar , ha señalado precisamente que los precios elevados del gas han mejorado la competitividad relativa del hidrógeno verde frente al gris . Reuters recogió esta semana esa valoración coincidiendo con el comienzo de las obras de Onuba. Paradójicamente, una crisis que encarece la energía convencional está acelerando el impulso de alternativas a esa misma energía .
El motivo es sencillo: el coste del hidrógeno verde depende fundamentalmente del precio de la electricidad renovable, de la inversión necesaria para instalar los electrolizadores y del número de horas que estos puedan funcionar. IRENA identifica precisamente el precio de la electricidad como el principal componente del coste de producción. Andalucía parte con una ventaja en esa primera variable , al contar con abundancia de recursos solares y eólicos que permiten plantear proyectos asociados directamente a nueva generación renovable. En el caso de Onuba, el proyecto incorpora además una planta fotovoltaica para autoconsumo.
La dimensión industrial es otro elemento fundamental.
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