No hace falta entrenar durante horas: 10 minutos de carrera suave ya tienen efectos en el cerebro
Hacer ejercicio es un precepto que se ha convertido en algo prácticamente obligatorio para todos si queremos mantener una buena calidad de vida cuando se llegue a la tercera edad, pero la gran pregunta está en cuánto tiempo hay que dedicar para que sea eficiente y conseguir todos sus beneficios.
Y el cerebro es uno de esos grandes beneficiados, incluso cuando le dedicamos muy poco tiempo al día.
Un estudio liderado por un equipo de la Universidad de Tsukuba en Japón quiso analizar el efecto del deporte en un grupo de 24 adultos sanos y jóvenes.
Para ello, se sometió a los participantes a dos condiciones muy diferentes aleatorizadas.
Por un lado, se contó con una sesión de 10 minutos de carrera muy lenta en cinta a una intensidad muy "light" de entre 3 y 6 km/h, y por otro lado, se hizo una sesión de 10 minutos en reposo, sentados.
Una comparación.
La clave aquí está en que antes y después de cada prueba, los científicos midieron su función ejecutiva mediante el test de Stroop, y evaluaron su estado de ánimo con una escala validada y monitorizaron la actividad de la corteza prefrontal utilizando espectroscopia funcional de infrarrojos cercano.
En Xataka Los expertos coinciden: caminar media hora al día por encima de los 60 años es suficiente para alargar la vida El efecto sobre el cerebro.
Con solo 10 minutos de un paseo muy relajado, se vio cómo el estado de ánimo de los participantes se volvió más positivo y agradable de forma inmediata.
Además, se registró un menor tiempo de interferencia en el test de Stroop, lo que significa que el ejercicio mejoró su función ejecutiva, haciéndoles más rápidos y eficientes a la hora de controlar la inhibición y la atención.
A esto se suma también el resultado de los escáneres que mostraron una mayor activación en la corteza prefrontal izquierda, en concreto en las regiones dorsolateral y frontopolar, que son áreas ligadas a la regulación emocional y el control cognitivo.
Pero quizás el dato más curioso es que la aceleración vertical de la cabeza mostró una correlación positiva con la mejora del ánimo.
Tiene limitaciones.
A pesar de los buenos resultados, debemos tener en cuenta que se trata de una muestra muy pequeña con 24 personas y los efectos beneficiosos se han medido en un momento muy concreto tras la sesión de ejercicio.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.xataka.com — el contenido pertenece a Xataka.