El Madrid también sabe ganar fuera
El deporte de competición es muchas veces un estado de ánimo.
Las inercias positivas ganan partidos, pero las negativas también los pierden.
Y salir del bucle suele ser complicado.
El Real Madrid empezó con una buena dinámica, con un título en la novedosa Supercopa de Europa que colocaba un colchón de tranquilidad al nuevo proyecto de Pedro Martínez.
Demasiado colchón, quizá.
Los siguientes tres duelos de la Euroliga mostraron otra realidad: tres derrotas consecutivas.
Y lo que antes era esperanza, de golpe se convirtió en oscuridad.
Para colmo, los tres tropiezos despertaron viejos fantasmas, porque los tres sucedieron fuera de casa, el hándicap madridista de los dos últimos cursos europeos.
También es raro jugar tres partidos seguidos a domicilio, pero el basket tiene estas cosas.
Y hay que lidiar con ellas.
Este muro solo hizo generar dudas.
Y abrió una minicrisis que no era real.
Ni el Madrid era tan bueno como se dedujo al levantar el primer trofeo de la temporada, ni era tan malo como demostró en algunos lances de esos tres aciagos resbalones.
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en as.com — el contenido pertenece a Diario AS.