Los jubilados españoles, entre los europeos a los que menos les cunde su pensión
La economía española continúa anclada en los últimos puestos de la clasificación de los países peor valorados para afrontar el día a día de los jubilados como consecuencia del impacto que han sufrido los pensionistas por la subida de precios, los tipos de interés y los gastos que tienen que asumir por el envejecimiento.
Y ello a pesar de la revalorización que vincula el importe de sus prestaciones a la inflación.
Así lo establece el Índice Global de Jubilación (IGJ), elaborado por Natixis Investment Managers, que sitúa a España en la posición 33 de 44 países analizados, solo por delante de Grecia, Finlandia y Letonia en el caso de los vecinos europeos.
El análisis de la situación por la que atraviesan los jubilados españoles es una de las menos favorables en el mundo desarrollado, tal y como revela este índice que se actualiza cada año, y desdibuja la posición idílica que desde el Gobierno se desliza habitualmente sobre este colectivo.
A pesar de que España tiene una tasa de sustitución (el importe de la pensión con respecto al último sueldo en activo) que cubre más del 70% de ese salario, la realidad es mucho más cruda para los jubilados como consecuencia del incremento del coste de la vida y de los gastos que tienen que asumir en esa etapa, lo que dificulta su día a día, según este análisis al que ha tenido acceso ABC.El informe apunta que las finanzas de los jubilados españoles no son especialmente boyantes como consecuencia del impacto de la inflación. «El aumento de los costes energéticos provocado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio ha situado la inflación en primer plano y ha demostrado ser más persistente que en buena parte del conjunto de la eurozona», indica Natixis.
Además, señala que los tipos de interés también han mermado parte del presupuesto de los jubilados españoles, unido a una presión fiscal que se mantiene entre las peores posiciones examinadas por esta gestora.
Además, «la tasa de dependencia de las personas mayores, el endeudamiento público, la gobernanza y los préstamos bancarios dudosos» congregan un conjunto de factores que mantienen a España en esos últimos puestos del ranking de la UE.
Y ello pese a que se ha registrado una «cierta mejora» con respecto a la clasificación de 2025, cuando nuestro país era el farolillo rojo europeo.
Existe, según el informe, «una elevada preocupación por la seguridad de las prestaciones», según la Encuesta Global de Inversores Individuales 2025 de Natixis.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Economía.