Del plomo a los visores térmicos: las nuevas reglas para cazar en Castilla-La Mancha
Cinco años para dejar atrás el plomo en determinados terrenos, visores térmicos que pueden utilizarse de noche pero no acoplados al arma y hasta seis horas para buscar un ave de cetrería antes de comunicar su pérdida a la Guardia Civil.
El nuevo reglamento de caza de Castilla-La Mancha convierte en reglas concretas muchas situaciones habituales en el campo.
A lo largo de 135 artículos, la norma dibuja con precisión qué se puede hacer, qué queda prohibido y bajo qué condiciones deberá practicarse la actividad cinegética.El Decreto 56/2026, publicado el pasado viernes en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, desarrolla la Ley de Caza regional y sustituye al anterior reglamento .
Aquel texto, aprobado en 2022, fue declarado nulo por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha en diciembre de 2024 al considerar que la ausencia del informe preceptivo del Consejo Regional de Caza había vulnerado sustancialmente el procedimiento seguido para su elaboración.La nueva norma entró en vigor el sábado 3 de octubre, al día siguiente de su publicación, y será, por tanto, la que marque las reglas de la temporada que acaba de comenzar.Uno de los cambios de mayor alcance afecta a la munición.
El reglamento prohíbe disparar y transportar durante el ejercicio de la caza munición que contenga plomo en los cotos sociales, las zonas colectivas de caza de titularidad pública, los montes de utilidad pública y los humedales, incluyendo en estos últimos una zona de protección de cien metros desde su linde exterior.
También establece expresamente la o bligación de no abandonar en el medio natural vainas o casquillos.La prohibición del plomo, sin embargo, no llegará al mismo tiempo a todos esos espacios.
Para buena parte de ellos, el decreto establece un periodo transitorio de cinco años desde su entrada en vigor.
Hay excepciones en las que la prohibición ya está vigente.
Desde el 3 de octubre no se puede utilizar munición con plomo para cazar en humedales ni en su franja de protección de cien metros.
Tampoco en los recechos de especies de caza mayor que se realicen en cotos sociales, zonas colectivas de caza de titularidad pública y montes de utilidad pública.
En estos casos no rige el periodo transitorio de cinco años establecido para el resto de terrenos afectados.El reglamento despeja también qué dispositivos pueden utilizarse en determinadas modalidades.
Se autoriza el empleo del visor en monterías, ganchos, recechos, batidas y aguardos diurnos.
Las condiciones cambian cuando la actividad se desarrolla de noche.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.