Las claves: el apocalipsis de la IA no impide seguir haciendo negocios
Ralentizar no significa detenerse. Con el suelo todavía empapado por la tormenta que ha sacudido estas últimas semanas al mundo de la IA , y muchas dudas aún sin resolver, OpenAI y Anthropic siguen dando pasos para reforzar su crecimiento. La empresa de Sam Altman ya ha encontrado una forma de capitalizar el lanzamiento de su nuevo modelo, GPT-6 Astra, presentado, en un quizá exagerado ejercicio de marketing, como la llegada de la superinteligencia artificial. Se encuentra en conversaciones para una nueva ronda que elevaría su valoración hasta 1,2 billones de dólares, alrededor de un 40% más que en marzo. Sus ingresos han mejorado, pero sus gastos siguen siendo desorbitados, y necesitan capital.
Anthropic, mientras tanto, ha abierto una filial en Madrid para aprovechar una demanda ya existente. Según la compañía, Claude se utiliza en España 2,7 veces más de lo esperable por el peso de su población. El debate regulatorio propiciado por la posibilidad de apocalipsis no parece haber frenado el entusiasmo por la IA. Ralentizar no significa detenerse. Puede que ni siquiera signifique ir más lento.
El Gobierno elevará hasta más de 17.000 millones la inversión prevista en la red eléctrica de transporte hasta 2030, un 30% más de lo planteado inicialmente. La ministra Sara Aagesen lo atribuye al “muchísimo apetito por electrificar” de industrias, puertos, empresas y viviendas. La planificación anterior estaba mucho más centrada en conectar nueva generación renovable; ahora crecen con las peticiones de consumidores que necesitan capacidad para conectarse a la red. De ahí el refuerzo de subestaciones, líneas y puntos de acceso. La revisión muestra cuánto ha cambiado el panorama energético en unos años.
El petróleo es el producto esencial de la industrialización del siglo XX. El trigo, uno de los productos esenciales desde que nacieron las sociedades agrícolas. Hoy ambos dependen de unas rutas comerciales que parecían seguras hasta que el mundo volvió a llenarse de guerras. El trigo cotiza en los mercados internacionales en máximos desde 2023. Una de las causas está en el mar Negro , donde los ataques a buques e instalaciones portuarias dificultan la salida del cereal ruso y ucranio. A ello se suman las malas cosechas, el encarecimiento de los costes y la amenaza de El Niño. La globalización creó la ilusión de un mundo de rutas siempre abiertas. Ahora sus profundas dependencias comerciales vuelven a repercutir directamente en la economía.
Madrid es cada vez más, si cabe, un eventódromo . En esta ocasión le toca el turno a Shakira , que en la tendencia reciente de la música, estará tres semanas en Madrid, celebrando 12 conciertos en total. Los hoteles, los pisos turísticos y los operadores de transporte harán su otoño, dada la afluencia de visitantes de otras ciudades o incluso países. Los vecinos de la zona sufrirán los consabidos problemas de movilidad y ruido. Suele ocurrir con estos eventos: beneficia a parte de la ciudad y el país (la que hace negocio, la que trabaja gracias a ello y la que disfruta del acontecimiento en cuestión), y perjudica a aquellos a los que ni les va ni le viene.
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