Suspicacias entre Milei y Kast: de las Malvinas al estrecho de Magallanes
Podría pensarse que dos gobiernos de derecha, de la 'nueva derecha' que se ha ido extendiendo por Latinoamérica, serían especiales aliados.
Pero la geopolítica y los intereses nacionales se imponen a la ideología, de manera que Argentina y Chile vuelven a protagonizar las rencillas –fruto de la desconfianza mutua– que han caracterizado la historia de su vecindad.
Los gobiernos del libertario Javier Milei y del derechista José Antonio Kast se están enzarzando en una discusión en torno a las Malvinas , no en cuanto a la reivindicación de soberanía argentina, apoyada por Chile, sino por otras exigencias que plantea Buenos Aires.
A las sanciones anunciadas desde la Casa Rosada a quienes directa o indirectamente faciliten suministros a las empresas –una israelí y otra británica– que van a explotar un campo de petróleo en aguas de las Malvinas se contrapone el anuncio chileno de retomar una ruta comercial entre Punta Arenas, su puerto más austral, y las islas.
Aunque el propósito de esa conexión marítima no es auxiliar la explotación petrolífera, es posible que al menos algunas mercancías acaben beneficiando a quienes intervienen en ella.A partir de aquí, la cosa se enreda.
Un decreto de la era Kirchner establece que todo barco que vaya a las Malvinas atravesando aguas argentinas deberá pedir autorización.
De todos modos, si esta fuera exigida, debería suponer un puro trámite, pues el Tratado de Paz y Amistad firmado por ambos países en 1984 obliga a Argentina a garantizar «en cualquier tiempo y circunstancias» la libre circulación hacia y desde el estrecho de Magallanes, que es donde se encuentra Punta Arenas.En toda esta cuestión chocan dos intereses centrales de las dos naciones: el control del Atlántico Sur al que aspira Argentina y que el dominio de las Malvinas (y de las Sándwich y Georgia del Sur, que también reclama) consolidaría; y el control del estrecho de Magallanes que efectivamente tiene Chile y que cualquier variación de facto en las atribuciones argentinas limitaría.No ayudan en absoluto a pacificar los ánimos los frecuentes efluvios nacionalistas argentinos, como el expresado a finales de agosto por el jefe de la Fuerza Aérea asegurando que «Magallanes, el Sur, el Drake, todo es soberanía» de Argentina.
Tras la nota de protesta enviada por la cancillería chilena, el jefe de la Armada argentina reconoció que el estrecho de Magallanes es chileno.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Internacional.