¿Qué está pasando con los tomates? La inflación se ceba con las hortalizas, que se disparan casi un 20% en un año
Que la cesta de la compra se ha encarecido sin freno en los últimos tiempos es algo que el consumidor ha comprobado ya en su propio bolsillo, pero si ponemos el foco en los alimentos que más se han visto afectados por la inflación , que en septiembre rozaba el 5%, el caso de los tomates es especialmente alarmante.Un salmorejo casero nunca ha salido tan caro.
Solo en el último mes, las hortalizas cultivadas, entre las que se incluye el tomate, el pepino, el calabacín, la calabaza, las berenjenas o los pimientos se han encarecido un 18,5%.
Pero la subida no es puntual, ya que si comparamos con el año pasado, el precio es un 17,3% superior, según los datos del IPC de septiembre.
Sin embargo, el encarecimiento de estos alimentos tampoco es homogéneo y es el tomate el que está viviendo un año de locura.
La última semana, sin ir más lejos, el precio en salida a central subió un 33% y en Europa la media roza ya los dos euros por kilo, según el panel de la Comisión Europea. ¿Pero por qué el tomate?Clima extremo, plagas, superficie...Como es habitual, la respuesta no está en un solo factor.
Andrés Góngora, secretario general de COAG y productor, atribuye una gran responsabilidad a los supermercados, que están sufriendo unos fuertes sobrecostes en materia de combustible y energía que están trasladando, dice, al producto; pero también a la cada vez menor superficie de cultivo y al clima extremo al que se ha sumado, además, el ataque inusual de plagas como el virus del rugoso.«Si reduces superficie, se traduce en una mayor dependencia de terceros.
Y estos precios desmontan la idea de que traer el producto de fuera sale más barato», afirma.
Este año, demás, resalta la «enorme dificultad» para sacar adelante la cosecha y al mercado tan inestable. «Cuando siembras prevés una recolección escalonada, y la sequía y los golpes de calor desestabilizan la recolección».
En ese sentido, explica que llega a haber «momentos de vacío porque las plantas tienen menos de lo que se prevé.
Para los tomates de ahora, las abejas tuvieron que polinizar en agosto y el calor hace que la flor se retrase», incide.De hecho, un competidor tan fuerte como Marruecos, ya ha avisado de que la cosecha se retrasará y es por el mismo factor. «Si lo pasamos mal las personas que nos podemos refugiar, imagina las plantas que están expuestas», lamenta.
Y en este contexto de clima extremo, la plagas han sido protagonistas por la proliferación inusual que ha incidido en que se recoja menos producto.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Economía.