Linternitas y la ola, o cómo invocar al gafe
El gafe existe.
Lo producen determinadas situaciones y lo transmiten algunas personas.
Ni racionalmente ni científicamente está demostrado, eso es una realidad, pero todos tenemos a un amigo al que nunca le salen las cosas, el familiar de turno que siempre tiene muy mala suerte y a algún conocido que es como Atila —como dice la leyenda, no vuelve a crecer la hierba a su paso—.
Nadie tiene pruebas, pero tampoco dudas.
Normalmente, hablamos de ello de broma, entre risas, pero lo cierto es que son muchos los que se lo toman muy en serio.
Hasta el punto de que, por no irnos muy lejos en el tiempo, se ha convertido en el tema de debate del reciente Betis-Osasuna.
Aprovechando que los verdiblancos son una apisonadora, que no paran de ganar, que están haciendo un inicio de temporada de lo más ilusionante y que cuentan con el mejor entrenador de su historia, los grupos de WhatsApp y las redes sociales no se han centrado en la 'manita', el nivel de Isco, el golazo de Abde o el estreno soñado de Morante —aunque parezca increíble, de él se está hablando por su celebración torera—.
No.
La polémica está servida por haber hecho la ola en el minuto 49 y por volver a encender las linternitas de turno.
Afortunadamente para los béticos, a nadie se le ocurrió la idea de empezar el cántico más aniquilador de la historia, el temido «sí, se puede», pero hubiera sido la guinda del manual perfecto sobre cómo invocar al gafe. «Esos no son béticos», «no conocen al Betis», «son nuevos y no saben cómo va esto del fútbol», «ojalá volvamos al Villamarín y se haga una limpia de los que sobran» son algunos de los comentarios que se han podido leer —por elegir sólo los que se pueden reproducir— pero, más allá de la broma (lo califico así por los más suspicaces), lo que sí es una realidad es que el que inicia una ola en el minuto 49 no tiene absolutamente ni idea de nada y, además, es bastante prepotente, algo que suele volverse en contra a las primeras de cambio, como casi ocurrió con la reacción inmediata de Osasuna —y hay mil ejemplos más en la historia del deporte y la vida—.
La euforia y la alegría están muy bien, pero antes van el saber estar y la no llamada al karma.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.