Vendaval Pogacar
Después de la tormenta, llegó el vendaval.
El primer contacto con la gran montaña dejó el maillot rojo decidido y solo una incógnita para el futuro: ¿Quién será segundo en el podio? Tadej Pogacar pegó un zarpazo atronador a 50 kilómetros de la meta, su distancia preferida, para sentenciar la carrera cuando solo se han cubierto cuatro etapas de la Vuelta.
El esloveno se plantó en solitario en Andorra la Vella con 2:39 minutos sobre el siguiente clasificado, Jarno Widar.
Una barbaridad.
Si no ocurre ninguna desgracia, Pogacar ya tiene la Triple Corona en la mano.
No hay que entenderlo como una mala noticia.
Al contrario, hay que saborear cada pedalada de esta leyenda.
Quizá el mejor de la historia.
La ronda española es afortunada de estar viviendo este momento.
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en as.com — el contenido pertenece a Diario AS.