Ningún Tapaboca en una corrida sin la chispa de la vida
Un azulejo inmortaliza desde ayer el hito de Tapaboca, el primer toro indultado en Vista Alegre.
Cosa de la maldición de las placas, no salió ninguno como aquel ni tampoco se le acercaría ninguno de una corrida pastueña y noblota, con animales que miraban a las musarañas, que se desentendían, con esa ausencia de casta que privaba de la emoción.
En definitiva, le faltó vida.
Claro que dentro del conjunto ganadero hubo un toro con la chispa de la raza, al que Román cortó la única oreja de una tarde interminable, en la que se escapó algún bostezo.
Curiosamente, el que más embistió fue uno de simplona presencia, sin la belleza cautivadora de los santacolomas. on una movilidad que Román aprovechó a su manera y se granjeó las simpatías del público.
Atrás habían quedado dos recortes a una mano -modalidad de la que tanto se abusa esta temporada-, en el saludo y en el quite, con más ritmo ahora.
En las verónicas ya se adivinó que Dorado tenía otro motor.
Sobre ruedas iba el capítulo, con un buen par de Víctor del Pozo, que se desmonteró con Mellinas.
Y el valenciano, sabedor de que el cárdeno poseía buen fondo, brindó a los tendidos, con mejor entrada que el día anterior.
Entre las rayas se puso a torear frente al burladero de TV: ¿tele, dónde está la tele? Generoso, concedió distancias sobre la derecha, que tuvo que ir acortando.
Al cuatreño le costaba arrancar, pero cuando lo hacía, iba con todo, repetidor y con transmisión.
Y otra más, de cinco y el de pecho, con la ligazón como base de su labor.
Cuando cambió a babor, Dorado ya estaba más desentendido, más apagado, e hizo bien en marcharse a por la espada.
Unas manoletinas precedieron a la estocada, que desató la pañolada.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.