Niños maleducados y padres que no saben criar: una afirmación que merece ser revisada
Cuando un niño llora en un avión, corre por un restaurante, salpica en una piscina o tiene una rabieta en un supermercado, el diagnóstico suele ser inmediato: está mal educado .
Casi al mismo tiempo, aparece un segundo juicio: sus padres no saben educarlo.
La asociación resulta tan habitual que apenas se cuestiona.
Cuando un menor se comporta de una manera que incomoda a quienes le rodean, con frecuencia se interpreta que ha habido un fallo en la educación recibida .
Sin embargo, esa relación aparentemente evidente merece ser revisada.
Seguir leyendo
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en elpais.com — el contenido pertenece a El País.