¿De dónde salen tantos nazis de 16 años?
Brazos en alto, saludos fascistas, banderas franquistas y consignas contra la izquierda.
Algunas de las escenas que dejó el pasado 12 de octubre en la Puerta del Sol de Madrid parecían sacadas de otro tiempo, aunque buena parte de sus protagonistas pertenecían a una generación que no ha conocido la dictadura ni, mucho menos, los regímenes fascistas de la Europa del siglo XX.
Grupos ultras se desplazaron hasta la plaza para increpar a los participantes en la acampada por el derecho a la vivienda.
Entre insultos, provocaciones y enfrentamientos que obligaron a intervenir a la Policía Nacional, las imágenes de jóvenes reproduciendo simbología fascista volvieron a plantear una pregunta tan incómoda como difícil de responder: ¿de dónde salen tantos nazis de 16 años? La edad es, en este caso, una manera de formular una inquietud generacional, no una radiografía precisa de los participantes.
Tampoco todos los adolescentes que repiten una consigna fascista comparten necesariamente las convicciones políticas que representa.
Pero la escena obliga a mirar más allá de la provocación. ¿Cómo ha conseguido una ideología asociada a la represión y la persecución política adquirir cierto atractivo entre algunos jóvenes? ¿Qué encuentran en ella? ¿Y hasta qué punto las redes sociales han contribuido a convertir símbolos históricamente repudiados en una suerte de desafío a lo establecido? Las especialistas consultadas por ElPlural.com apuntan a una combinación de factores que van desde los algoritmos y el humor digital hasta la crisis de identidad masculina, el sentimiento de pertenencia y la desafección democrática.
No se trata de una explicación única ni de una tendencia que pueda atribuirse al conjunto de la juventud.
Sin embargo, sus testimonios ayudan a entender por qué determinados discursos encuentran receptividad entre adolescentes que, en muchos casos, todavía están construyendo su identidad política.
El algoritmo también tiene ideología La puerta de entrada a determinados discursos extremistas no siempre lleva el nombre de un partido político.
A veces aparece entre vídeos de fútbol, bromas de WhatsApp, canciones virales o publicaciones de un creador de contenido al que se sigue por motivos completamente ajenos a la política.
Es precisamente esa mezcla entre entretenimiento e ideología la que preocupa a Irene Jiménez, experta en educación digital y fundadora del podcast Ignorantes Digitales.
"El primer contacto suele ser el humor: un meme que te pasan por WhatsApp, un emoji, un trend", explica.
A su juicio, muchos mensajes políticos circulan por las plataformas envueltos en códigos que los adolescentes reconocen y comparten con naturalidad.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elplural.com — el contenido pertenece a El Plural.