El error de la oposición
La oposición mexicana tiene frente a sí una oportunidad que no construyó.
Su error puede ser arruinarla por querer cobrarla demasiado pronto.
Desde hace meses, Estados Unidos viene acumulando piezas que aquí hemos seguido como una cadena: cárteles elevados a amenaza de seguridad nacional, designaciones terroristas, sanciones financieras, restricciones de visas, extradiciones, acusaciones contra funcionarios y un discurso que ya no cuestiona sólo al crimen organizado, sino la capacidad de las instituciones mexicanas para contenerlo.
Stephen Miller cruzó esa frontera cuando afirmó que los cárteles explican por qué en México no funcionan los sistemas judicial, político y legal.
Washington dejó de hablar solamente de narcotraficantes: comenzó a hablar del Estado mexicano.
Los indicios importan, y mucho.
Por eso sorprende que la oposición parezca empeñada en convertir cada nuevo eslabón en desenlace.
Una visa se vuelve condena; una investigación, culpabilidad; una declaración estadounidense, confirmación definitiva.
No necesita hacerlo; la cadena ya es suficientemente grave sin exagerarla.
Estados Unidos está haciendo algo que debería inquietar mucho más a Morena que cualquier consigna opositora: acumula instrumentos y expedientes mientras decide cuándo y cómo utilizarlos.
La acusación contra Rubén Rocha Moya llevó la doctrina al terreno de una presunta red gubernamental.
Las visas demostraron capacidad para modificar conductas antes incluso de que exista una acusación pública.
Las sanciones y extradiciones mostraron que Washington dispone de herramientas distintas y puede administrarlas por separado.
El tiempo corre contra quienes puedan aparecer en esos expedientes. ¿Por qué apresurarlo? Morena posee una capacidad que la oposición continúa subestimando: transformar el significado del ataque.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.