Internet está lleno de animales haciendo cosas imposibles. El problema es que cada vez cuesta más saber cuáles son reales
Un tigre se acerca tranquilamente a una persona para olfatearla, un orangután abraza a un leopardo, un león corre por una carretera en un país donde la especie está considerada extinta, un perro juega con un animal salvaje como si llevaran toda la vida juntos.
Hace unos años, probablemente habrías visto cualquiera de estas imágenes y pensado lo mismo : "eso no puede ser real" ; ahora ya no resulta tan sencillo.
Los generadores de imágenes y video con inteligencia artificial pueden crear escenas de animales con suficiente detalle como para parecer fotografías tomadas por una cámara trampa o por alguien que tuvo la suerte de estar en el lugar exacto.
El problema es que algunas de esas escenas nunca ocurrieron y, cuando una imagen falsa viene acompañada de una historia aparentemente creíble , puede dejar de ser un simple meme para convertirse en algo mucho más complicado: una supuesta prueba de cómo se comporta un animal, de dónde vive o incluso de que una especie ha reaparecido. {"videoId":"xayk41y","autoplay":true,"title":"Tap-to-Share para compartir fotos", "tag":"Android", "duration":"17"} El problema empieza cuando un animal hace algo que parece imposible La gracia de muchas imágenes generadas con IA es precisamente que no parecen absurdas.
Un modelo puede colocar a un animal reconocible en un bosque realista, añadir otro animal a su lado y crear una escena que, aunque nunca haya sucedido, resulta lo suficientemente plausible como para que alguien la comparta sin pensarlo demasiado.
Y luego viene el detalle que termina de hacer creíble la historia.
La imagen aparece acompañada por un texto que dice que un fotógrafo captó el momento, que una cámara trampa descubrió una conducta desconocida o que investigadores encontraron algo extraordinario, y en ese momento ya no estamos viendo solamente una imagen bonita.
Estamos viendo una supuesta evidencia.
Durante décadas, una fotografía de fauna tuvo un valor documental bastante particular: alguien tuvo que estar ahí, o al menos tuvo que colocar una cámara para registrar aquello que estaba ocurriendo.
La fotografía nunca fue una prueba perfecta, porque podía editarse o sacarse de contexto, pero existía una expectativa básica: algo tuvo que estar frente al objetivo; la IA acaba de romper esa relación.
Ya ocurrió con un supuesto abrazo entre un orangután y un leopardo Un caso reciente muestra hasta dónde puede llegar el problema.
En 2026 comenzó a circular una imagen que supuestamente mostraba a un orangután abrazando a un leopardo nebuloso en un bosque de Borneo.
La publicación incluso incluía una historia aparentemente convincente: las fotografías habrían sido tomadas por una investigadora de un centro de conservación de Malasia.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.xataka.com.mx — el contenido pertenece a Xataka México.