En Corea del Sur los padres se aíslan de forma voluntaria en celdas. Existe una palabra que lo explica: "hikikomori"
Cuatro paredes desnudas los rodean.
No se permiten celulares, computadoras ni acompañantes.
Deben vestir uniformes azules.
El único contacto con el mundo exterior es un pequeño agujero en la puerta por el que, de vez en cuando, les pasan comida.
Lo que aparentemente es una prisión de máxima seguridad, en realidad es una "fábrica de felicidad" y sus ocupantes se encuentran ahí de manera voluntaria.
Estos cuartos se han implementado en Corea del Sur.
Su objetivo va más allá de solo confinarse, sino, que los padres entiendan el sentir de sus hijos quienes se han aislado del mundo.
Su nombre hikikomori . {"videoId":"x92ex1w","autoplay":true,"title":"Geely Starray subs long", "tag":"xataka auto", "duration":"91"} Para ejemplo de ello, se encuentran los casos de Jin Young-hae y Park Han-sil (seudónimos utilizados por la BBC ), madres de jóvenes de 24 y 26 años respectivamente.
En el primer caso, el hijo de Jin permanece encerrado en su habitación, sin preocuparse por su higiene ni su alimentación.
En el otro caso, el hijo de Park ha cortado todos los lazos con el mundo exterior desde hace siete años y se resiste a tomar la medicación recomendada por los médicos.
"Me he estado preguntando qué hice mal... es doloroso pensar en ello.
Pero cuando empecé a reflexionar, obtuve cierta claridad" .
Con estas palabras expresa Jin su forma de comprender mejor a sus hijos, ponerse en su lugar de manera profunda y encontrar nuevas formas de comunicarse con ellos .
Este proceso no fue una decisión impulsiva para Park ni para Jin.
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