La regla 3-30-300 dice que todos deberíamos tener árboles cerca, pero pocas ciudades de México están diseñadas así
Mira por la ventana. ¿Cuántos árboles puedes ver? Si son menos de tres, ya no cumples la primera parte de una regla de urbanismo que intenta medir algo que normalmente describimos con palabras tan amplias como "ciudad verde": qué tan cerca está la naturaleza de nuestra vida cotidiana.
La llamada regla 3-30-300 propone que cada vivienda, escuela o lugar de trabajo tenga al menos tres árboles visibles, se encuentre en una zona con 30% de cobertura de copas y tenga un espacio verde de calidad a menos de 300 metros.
En otras palabras, no se trata solamente de saber cuántos parques o árboles tiene una ciudad, sino de saber qué tan cerca están de las personas.
La propuesta parece sencilla hasta que intentamos aplicarla a una ciudad real.
Entonces aparecen árboles concentrados en determinadas zonas, parques que parecen cercanos en el mapa pero están mucho más lejos caminando y colonias donde el concreto ocupa prácticamente todo el espacio. {"videoId":"xb54wfe","autoplay":true,"title":"Huawei Mate XT 2 Ultimate Design", "tag":"Huawei", "duration":"32"} Tres árboles, 30% de cobertura de copas y un parque a 300 metros La regla fue propuesta en 2021 por el investigador Cecil Konijnendijk como una guía para integrar la naturaleza dentro de las ciudades.
Cada uno de sus tres números intenta resolver un problema distinto y, juntos, plantean una pregunta bastante más complicada de lo que parece: ¿qué tan cerca está realmente la naturaleza de las personas? El 3 busca que los árboles formen parte de lo que vemos todos los días .
El 30 cambia la escala : ya no importa cuántos árboles puedes distinguir desde una ventana, sino qué porcentaje del entorno está cubierto por sus copas.
Y el 300 introduce la distancia , porque un parque puede existir dentro de una ciudad y, aun así, ser poco accesible para alguien que vive demasiado lejos.
Por eso las investigaciones que estudian la regla necesitan algo más que un conteo general de parques y árboles.
También utilizan imágenes de alta resolución para calcular la cobertura arbórea y mapas que permitan determinar la distancia real hasta los espacios verdes.
Una ciudad puede tener muchos árboles y seguir siendo poco verde Esta es quizá la parte más importante de la propuesta.
Imagina una ciudad con una enorme zona arbolada en uno de sus extremos: en las estadísticas generales puede aparecer como una ciudad con mucha vegetación , pero eso no significa que una persona que vive a varios kilómetros tenga un árbol frente a su ventana o un parque cerca de casa.
Un estudio publicado en Nature Communications analizó más de 2.5 millones de edificios en ocho ciudades y encontró que la mayoría no cumplía la regla completa.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.xataka.com.mx — el contenido pertenece a Xataka México.