Más besos, menos Bezos
Llevo toda la semana leyendo y escuchando análisis sobre las declaraciones catastrofistas que un exempleado y los directivos de las principales compañías de inteligencia artificial han hecho en los últimos días sobre los peligros de seguridad que estas tecnologías presentan para el futuro de la humanidad.
Lo que más me llamó la atención fue la forma en que estas personas caracterizaban la herramienta, como si fuera algo autónomo que no estuviera supeditado a su control o desarrollo.
Esta idea de inteligencia me remitió a la imagen que José Gorostiza hace en su poema “Muerte sin fin”, de un ente similar: “¡Oh inteligencia, soledad en llamas, que todo lo concibe sin crearlo!”.
Aunque Gorostiza no pudo haber imaginado que la inteligencia que encumbra y describe en su poema pudiera equipararse a la inteligencia artificial con la que convivimos actualmente, me parece indispensable retomar algunos de sus versos para analizar un problema que me parece urgente: qué entendemos hoy en día por inteligencia y a qué se la estamos otorgando.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en vanguardia.com.mx — el contenido pertenece a Vanguardia (Coahuila).