Trump: el conflicto como método
Donald Trump no gobierna para resolver conflictos.
Gobierna creándolos, escalándolos y tratando de extraer de cada uno alguna ventaja.
Su método es el conflicto permanente.
Un presidente puede confrontar a otro país para defender el interés nacional.
Trump parece hacerlo para favorecer a ciertos empresarios, industrias o grupos que lo apoyan y financian.
No concibe a Estados Unidos como una comunidad con intereses compartidos, sino como una mesa de negociación donde quienes tienen acceso al presidente buscan llevarse la mejor tajada.
Así funcionan sus aranceles.
Trump los presenta como instrumentos patrióticos, pero los utiliza como parte de un sistema mundial de extorsión comercial.
El mensaje es casi mafioso: “Bonito país tienen; sería una lástima que algo le ocurriera”.
Amenaza, golpea y después exige de cada gobierno alguna forma de sometimiento económico.
La guerra contra Irán llevó su método a una dimensión más peligrosa.
Mal planeada y peor ejecutada, no produjo una salida política clara, pero sí alteró el suministro energético, elevó los costos y multiplicó la inseguridad internacional.
Trump actuó como si una guerra pudiera conducirse igual que una negociación inmobiliaria: golpear primero, improvisar después y declarar éxito, aunque el edificio esté mal construido.
El caos no es solamente una consecuencia.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.